La mujer que marcó un antes y un después en Pakistán

15 de julio del 2018

Contraer matrimonio por amor, deshonrar a la familia, estudiar libremente o testificar son solo algunas de las cosas que las mujeres de Pakistán tienen prohibido. Qandeel Baloch no consideró esas normas y tuvo un trágico desenlace. La mujer provenía de una familia desfavorecida, tenía seis hermanos y dos hermanas. Empezó a destacar en las redes […]

Qandeel

Contraer matrimonio por amor, deshonrar a la familia, estudiar libremente o testificar son solo algunas de las cosas que las mujeres de Pakistán tienen prohibido. Qandeel Baloch no consideró esas normas y tuvo un trágico desenlace.

La mujer provenía de una familia desfavorecida, tenía seis hermanos y dos hermanas. Empezó a destacar en las redes sociales porque publicaba fotos, videos y comentarios.

Publicaba fotos y frases revolucionarias donde vivía. Para los jóvenes era contenido gracioso y entretenido, pero para los habitantes con ideologías muy marcadas era una ofensa a sus costumbres.

Tuvo tanto éxito que fue invitada a diferentes programas de televisión para que contara su experiencia y qué tanto podía influir en la vida de jóvenes. Le decían la ‘Kim Kardashian de Pakistán’. Ella era el sustento de su familia.

Recibía constantes amenazas por publicar fotografías ‘sexies’, solicitó apoyo y protección al Ministerio de Interior Pakistaní pero esa respuesta jamás llegó. Quería irse del país, pero el dinero no fue suficiente y no podía abandonar su familia.

Ella temía por su vida y sus miedos se hicieron realidad un 16 de julio del 2016 cuando fue asesinada. El crimen causó revuelo en todo el país y más porque quién acabó con su vida fue un hermano.

La mamá contó a medios locales que la noche anterior tuvo mucho sueño, más de lo usual. Cuando despertó al otro día se extrañó porque Qandeel acostumbraba madrugar. Fue a su cuarto y como si fuera una película de horror, encontró a su hija golpeada, con sangre y la boca morada.

La vida de Qandeel había llegado a su fin. Fue estrangulada.

No fue necesario realizar investigaciones, el hermano se declaró culpable del crimen. Concluyeron que el hermano les había dado somnolientos a los padres y hermanos de Qandeel. El papá de la joven de 26 años afirmó que “ella debió habernos estado llamando” para pedir ayuda.

El hermano aseguró que Qandeel le faltó al honor de la familia al ensuciar el apellido publicando fotografías no aptas en el país.

Este no es el único caso en el que mujeres jóvenes padecen las ideologías del país. Los ministros se comprometieron a regular el delito por el que fue asesinada ‘deshonrar la familia’.

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