Adiós a Tom Wolfe, padre del nuevo periodismo

Adiós a Tom Wolfe, padre del nuevo periodismo

15 de mayo del 2018

A los 88 años falleció el escritor, periodista, cronista y considerado padre del ‘Nuevo Periodismo’, Tom Wolfe. Ese estilo suyo para narrar la realidad revolucionó la profesión de informar y lo convirtió en uno de los escritores y periodistas más importantes del siglo XX.

Su secreto consistió básicamente en combinar las técnicas de la literatura con las actividades del periodismo. Wolfe dejaba de lado su oficina para salir a reportería, por eso disfrutaba que en el periodismo “te envían a hacer preguntas incómodas a gente que no tiene ganas de hablar contigo. Y tú vas y las haces. ¡Este oficio es fantástico!“, decía.

Sus historias descarnaban lo fantástico en lo sencillo. Los carros personalizados de los ochenta, los surfistas de la costa de California, los hombres ricos y poderosos, la soledad de los estadounidenses o las calles de New York.

Aunque Tom Wolfe fue un rompedor de clichés, en su infancia cumplió el común de los escritores, se apasionó por la literatura y solía escribir las biografías de sus literatos favoritos. Se doctoró en estudios americanos en la Universidad de Yale, y mientras terminaba sus estudios se vinculó al periódico Springfield Union como redactor.

Al poco tiempo lo contrató el The Washington Post, según Wolfe, por el poco interés que tenía en la política. Aunque era un admirador de George W. Bush y Ronald Reagan, el padre del nuevo periodismo se definía a sí mismo como ‘un demócrata a lo Jefferson’.

Luego, Wolfe se trasladó a New York donde conoció las influencias del nuevo periodismo, los textos de Gay Talese y Truman Capote lo llevarían a pensar en una nueva forma de narrar la realidad. Por eso, al poco tiempo lanzó el libro El coqueto aerodinámico rocanrol color caramelo de ron (1965), de igual extravagancia en su nombre original.

Allí demostró su estilo único, que se puede evidenciar con apenas leer su título. Un uso excesivo y expresivo de mayúsculas y signos de puntuación, la escritura de onomatopeyas en realismo o periodismo y la narración de historias reales sobre objetos cotidianos.

Una de las historias que narra en su libro La banda de la casa de la bomba, describe su estilo reportero. Estaba buscando al magnate de Playboy, Hugh Hefner, y en una llamada le dijeron que él nunca salía de casa y que podría encontrarlo allí. Wolfe tomó ese simple hecho para halar de allí la descripción de uno de los empresarios más famosos del siglo XX, un rico enclaustrado.

También innovó en dos novelas de ficción que fueron de gran éxito tras su publicación como fue La hoguera de las vanidades (1987) en la que escribió una sátira de la ciudad de Nueva York durante esa álgida época. También el libro Todo un hombre (1998), en el que retrata la ciudad de Atlanta.

Su técnica y aporte al periodismo ha sido difundido en diversos géneros que innovaron las técnicas narrativas, que si bien no fueron exclusivas de Tom Wolfe, sí fue un gran expositor y quien se tomó la tarea de plasmarlos en un ensayo llamado El Nuevo Periodismo.