El narrador de América, Eduardo Galeano

El narrador de América, Eduardo Galeano

14 de abril del 2018

Eduardo Galeano es sin duda uno de los escritores latinoamericanos más influyentes. En sus textos narró, lo que algunos consideran, la historia del continente con esos aspectos que a la historia oficial le habría gustado callar.

Aunque se inició en el periodismo a mediados de 1950, sus textos comprenden diversidad de géneros, no solo por su vocación historiográfica, sino porque se oponía al “encorsetamiento” de los géneros, según contó el autor de su biografía no autorizada, Fabián Kovacic.

Galeano era un transgesor de lo impuesto y eso lo demuestra a través de su obra, en términos literarios combinó el periodismo y la literatura con la historia. Como en su obra Días y noches de amor y de guerra donde utiliza la crónica y la novela para narrar las dictaduras latinoamericanas de Argentina y Uruguay.

Así como en su obra más reconocida, Las venas abiertas de América Latina, expuso en una breve historia del continente los problemas generales de sus países. Clamó, siendo un gran exponente, la necesaria decolonización de la cultura, la historia y el pensamiento latino.

Ese libro fue el único obsequio que Hugo Chávez le entregó a Barack Obama en un encuentro que tuvieron en 2009 durante la Cumbre de las Américas en Trinidad y Tobago. Un texto que según el líder venezolano le sirvió para entender la historia de América Latina y que seguro el mandatario americano entendió.

Aunque después Galeano desvirtuaría ese texto. Dijo que si lo volviera a leer se desmayaría, porque en el momento de escribir Las venas abiertas de América Latina no sabía lo suficiente de economía y política que supo con los años. Sin embargo, es una los ensayos más importantes de la historia latina.

En su país, Urugay, Galeano fue condenado la cárcel y tuvo que huir en el exilio en 1963. Pero hasta Argentina lo siguió la dictadura militar. En ese país dirigió una revista de contenido crítico llamada Crisis, allí publicaba las caricaturas y dibujos que él mismo hacía y algunos textos, pero en 1976 se ordenó el cierre de la revista y su nombre apareció en la lista de los condenados elaborada por el dictador Jorge Rafael Videla.

Entonces tuvo que emprender un segundo exilio fuera de América. Llegó a España pero como una nostalgia de sus raíces y una oposición a los juegos de la memoria, Galeano produjo, en ese país personaje de sus más voraces acusaciones, la trología Memoria del fuego en la que trata de recuperar aquellos relatos y aspectos que han sido ignorados por la historia oficial durante más de 500 años de historia.

Tras el derrocamiento de la dictadura, Eduardo Galeano regresó a Uruguay para impulsar el juzgamiento de los crímenes de la dictadura que asesinó a allegados suyos y lo obligó a huir. Impulsó la Comisión Nacional Pro Referéndum, que buscaba revocar la Ley de Caducidad de la Pretensión Punitiva del Estado, un fuero judicial de los participantes de la dictadura.

También apoyó, junto a otros intelectuales latinos como Gabriel García Marquez, Carlos Mosiváis, Mario Benedetti y Ernesto Sábato firmaron la solicitud de soberanía de de Puerto Rico, la cual triunfó. La firma de Galeano aparece en la proclamación de independencia del país.

Por su obra, Eduardo Galeano varios premios, tales como Premio Casa de las Américas 1975 y 1978; Premio del Ministerio de Cultura del Uruguay 1982, 1984 y 1986; American Book Award 1989; Premio Stig Dagerman 2010 y el Premio Alba de las letras 2013. Su obra ha sido traducida a más de 20 idiomas.

A mediados de 2007 le identificaron un cáncer pulmonar que fue operado. Pero sufrió una recaída en 2015 no le dio oportunidad y murió el 13 de abril de ese año a los 74 años de edad.