El hombre que quería alcanzar el cielo con edificios

TONY SPINA for the DETROIT FREE PRESS

El hombre que quería alcanzar el cielo con edificios

1 de diciembre del 2018

Minoru Yamasaki fue el arquitecto y diseñador del que por muchos años fue el símbolo de los Estados Unidos a finales del siglo XX, de su ingenio surgió el modelo de las ‘Torres Gemelas’ del World Trade Center. La muerte lo alcanzó antes de ver el desenlace fatal que tuvo su más reconocida obra.

La idea de estudiar arquitectura le llegó desde muy pequeño, nació Seattle, Washington, de una familia migrante japonesa. Un día, un tío arquitecto llegó a su casa, para hospedarse durante un viaje, llevaba planos de un edificio que construiría en Tokio y se los mostró al pequeño Minoru. Él se emocionó con la imagen y decidió que quería producirlas.

Aunque su familia tenía pocos recursos, los dos hermanos Yamasaki lograron estudiar en la Garfield High School de Seattle y posteriormente en la universidad. Minoru Yamasaki estudió en la Universidad Washington.

Pero cuando se graduó, el país se encontraba en plena depresión económica, por lo que tuvo que pasar por trabajos como vender porcelanas chinas, hasta que decidió ofrecer sus servicios a la firma Githens and Keally que lo contrató y le permitió empezar a ganar fama en el mundo de la arquitectónica.

Con varias firmas empezó a diseñar y construir obras como el aeropuerto de Saint Louis, las oficinas del consulado general de Estados Unidos en Kobe, el McGregor Memorial Center de la Universidad Wayne y la Exposición Universal de Seattle.

Proyectos que atrajeron la crítica a su favor hasta que en 1962, la Autoridad Portuaria de Nueva York le envió una carta para proponerle que se postulara al concurso de la World Trade Center, un proyecto de 280 millones de dólares. Sin embargo, él tenía una empresa con apenas 55 empelados y no se creía en las condiciones para desarrollar el proyecto.

Finalmente ganó la concesión del proyecto por que pensó en cada detalle, el área no comprendía edificios de importancia y podrían ser derrumbados, asimismo tenía la libertad para transformar el lugar. Un espacio de 111.50 hectáreas en la que se construiría una gran plaza aislada del tráfico, conexión subterránea entre entre los rascacielos, las estaciones de metros e incluso edificios menores para otras construcciones no interrumpieran el diseño de las torres.

Siempre tuvo problemas en la construcción, como un afluente que pasaba por debajo del espacio de construcción que podría socavar la estabilidad de los edificios de 411 metros de altura, o los detractores que consideraban el diseño como una pila de Legos.

Finalmente el edificio se convirtió en la zona más costosa de Manhattan, y el símbolo de la costa oriental de Estados Unidos, hasta que el edificio fue atacado en uno de los hechos terroristas más impactantes del mundo el 11 de septiembre de 2011, cuando dos aviones secuestrados por extremistas islámicos chocaron contra las torres diseñadas por Minoru Yamasaki.

El arquitecto falleció el 7 de febrero de 1986, dejando tras de sí una estela de creaciones y edificios ampliamente reconocidos en el mundo.