George Washington era “inaccesible al temor”

22 de febrero del 2018

Así lo describió su amigo Thomas Jefferson.

George Washington

George Washington ha sido considerado el padre de Estados Unidos, lideró la batalla independentista y presidió la formulación de la primera carta constitucional de ese país. A pesar que no alcanzó a terminar su carrera, se convirtió en un gran estadista y primer presidente de los Estados Unidos.

Washington estaba predestinado, como todos los hijos de cuna rica, a estudiar en Inglaterra, en ese entonces, corona de la tierra americana. Pero la muerte de su padre lo alejó de la academia en un primer momento. Quedó a cargo de su hermano Lawrence, quien heredó todas las tierras de su ambicioso padre.

Trabajó en el labrado, pero bajo la sombra de su hermano, sin embargo las expediciones en medición de tierra y como recorrió todo el estado de la actual Virginia, Washington conoció a los indígenas que le enseñaron a templar su carácter, ser un hombre paciente, características claves en su futura vida.

Cuando Lawrence pensó en enviar a su hermano a Inglaterra, murió también. Entonces Washington, con apenas 20 años, tuvo que ponerse al mando de la amplias extensiones de la finca Bridge’s Creek.

Llegada de las armas

Con la ambición de expandir sus territorios hacia el Oeste, los Washington se encontraron con la fuerte dominación inglesa que les impuso impuestos para controlar su poder. Aunque eran grandes hacendados y descendientes de ingleses, Washington se sintió reprimido por la corona.

Cuando las tensiones entre franceses, ingleses y americanos se acrecentó, George Washington se unió al ejercito. Tal era su capacidad con las armas y la caballería que al poco tiempo fue nombrado como comandante del distrito. Con el fin de conocer el avance inglés, se le dio la orden para recorrer, con un comando, todo el Valle de Ohio, con los riesgos que los salvajes representaban. Su amigo Thomas Jefferson lo describió como un hombre inaccesible al terror.

Washington lo logró y esa hazaña le cimentó la fama. En 1775 estalló la guerra de las trece colonias contra el régimen británico y fue nombrado Comandante en Jefe del Ejército Continental. La batalla que le daría la victoria fue la guerra Yorktown en octubre de 1781, en la que ayudó Francia.

George Washington se opuso al régimen militar y renunció a su cargo cuando logró la independencia. Volvió a su casa en Mount Vernon para practicar lo que le gustaba, cabalgar, jugar billar, pescar, cazar y bailar. Además de asistir con su esposa Martha Dandridge a cuanta obra de teatro se presentara.

Las muelas de madera

El padre de Estados Unidos empezó a perder sus dientes desde muy joven. La situación médica en el siglo XVIII no era la mejor y reemplazar o curar las enfermedades dentales era casi imposible. Mandó a hacer su caja de dientes a John Greenwood , pero las condiciones de transporte no eran las mejores.

El odontologo personal se las enviaba, pero las molestias comunes en esos implementos le impedían usarlas, tanto que George Washington prefería pedirle a través de una carta las indicaciones para poder construir sus dientes. La montura que Greenwood le hizo era de marfil de elefante con dientes de oro, es posible que por el color, las personas aseguraran que era de madera.

Al final de la vida del militar y político más recordado de América, tuvo que dar un discurso a medias porque el dolor de la encía se lo impidió. Apenas tenía un diente y las monturas dentales ya no le funcionaban igual.

Aunque era inmune al temor, no lo era para las enfermedades. Aún con sus problemas de salud, que fueron varios, entre malaria y viruela, George Washington asistió a la formulación de la Constitución y aceptó presidir el Estado como primer presidente de los Estados Unidos en 1789.

En esa primera constitución se promulgo la hoy criticada segunda enmienda, que promueve el uso de armas a civiles y que está fuertemente ligada a las políticas militares de Washington. Durante la guerra de independencia, Washington armó a los colonos para construir su fuerza militar. Después de la independencia, con el miedo a una represalia de la corona, se promovió que se mantuviera el armamento de civiles para mantener una milicia que defendiera el Estado libre.

Aunque el mayor defensor de esa enmienda fue Thomas Jefferson, las enmiendas fueron aprobadas por unanimidad. Con más deseos de cabalgar que de comandar un Estado, Washington terminó su mandato y se devolvió a su casa. Pero Jefferson y el Congreso le pidieron que volviera al mando del Estado. Durante ese segundo Gobierno tuvo que tomar una decisión frente a la Revolución Francesa y resolver la Rebelión del Whiskey.

Parece que nadie se sentía con la capacidad de ocupar el cargo y a mediados de 1794 el Congreso le pidió que fuera otra vez presidente. Se negó de manera rotunda y volvió a casa con su familia, le preocupaba convertirse en un dictador.

Murió en 1799 por un tremenda laringitis que le provocó salir a cabalgar por largo rato, en la noche de un tremendo invierno en Estados Unidos. Ha sido recordado como “el primero en la guerra, el primero en la paz y el primero en el corazón de sus compatriotas”.

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