Ramón Hoyos, el ‘escarabajo’ que dio vida a este apodo

19 de noviembre del 2014

El ciclista aprendió todos sus secretos siendo repartidor de carne.

Ramon Hoyos, ciclista colombiano

El hombre récord de las vueltas a Colombia ha dejado de pedalear. Ramón Hoyos, el ciclista colombiano con mayor cantidad de etapas ganadas en una Vuelta a Colombia y precursor de una generación dorada en el ciclismo de Antioquia, falleció este miércoles a sus 82 años de edad luego de sufrir un paro cardíaco.

Quien en sus inicios fue albañil, ascensorista y hasta aprendiz de carnicería, comenzó repartiendo carne en una bicicleta y no porque le gustara montar en ella, sino porque era la manera más rápida de entregar los pedidos. Interesado en ganar más dinero, porque como repartidor ganaba 60 pesos al mes, decidió bajarse del ‘caballito de acero’ para entrar en el negocio de la carne.

En una ocasión, la carnicería donde trabajaba fue asaltada y otro aprendiz del negocio fue asesinado. Debido a la premura de ver quién era, la gente pensaba que había sido Ramón Hoyos. Sin embargo, luego de aclarar el asunto y tranquilizar a su familia, dejó la carne. Se entregó a la bicicleta.

En 1948 solo se dedicó a pedalear y fue así como poco a poco entró a la élite deportiva de Medellín. Cinco años después le da la primera victoria a su familia montando de su ‘galápago de hierro’, como en principio había bautizado a su bicicleta.

Ramon Hoyos, ciclista colombiano

Ganar la Vuelta a Colombia en los años 1953, 1954, 1955, 1956 y 1958, así como una medalla de oro en los Juegos Panamericanos de 1955 en Mar de Plata (Argentina) dan una idea de lo que sus piernas le dio al país en ese momento y la herencia que dejo para los demás ciclistas que conquistaron cumbres alrededor del mundo.

Así mismo, Hoyos participó en los Juegos Olímpicos de 1956 donde logró el quinto lugar en la competencia de ruta y luego en Roma en 1960.

Bautizado por Carlos Arturo Rueda en la década de los cincuenta como el ‘Escarabajo de la Montaña’ por su conquista a las montañas del país, dieron origen al nombre que luego ‘Lucho’ Herrera, Cochise Rodríguez y Fabio Parra, consagraron en las competencias internacionales al ser llamados Escarabajos.

‘Don Ramón’ como era llamado por todos estuvo en la pluma del Nobel Gabriel García Márquez en más de diez crónicas dedicadas a sus pedaleadas y conquistas.

Como reconocimiento a su esfuerzo encima de la bicicleta, Fernando Botero pintó un retrato de Hoyos que hoy se encuentra en Dinamarca. El ciclista pidió que fuera llevado a Marinilla (Antioquia), su lugar de nacimiento, pero el pintor le explicó en su momento: “tus hazañas deben ser conocidas por el mundo. Por eso, debe el cuadro permanecer allí”.

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