Rodney King, el rostro de la segregación racial en EE.UU

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Rodney King, el rostro de la segregación racial en EE.UU

17 de junio del 2018

Rodney King nació un 2 de abril de 1965 y murió el 17 de junio de 2012 producto de una supuesta sobredosis y ahogamiento en la piscina de su casa. Durante sus últimos 20 años de vida fue el rostro de lo que significó el racismo de Estados Unidos en los 90. 

El 3 de marzo de 1991, luego de una persecución en su contra mientras cumplia sus últimos meses de libertad condicional por robo, King fue golpeado en reiteradas ocasiones por miembros de la policía. Esto, finalmente, desató una ola de violencia en Los Ángeles (LA).

Aunque nació en Sacramento, California, Rodney King se crió en Altadena, LA. Su padre murió cuando tenía 19 años, rápidamente entró en el mundo de la calle, las pandillas y hurto, este último delito fue por el que lo condenaron en 1989 a dos años de libertad condicional.

Aquella noche de marzo en 1991, Rodney King conducía un vehículo por las calles de LA junto a dos amigos tras haber estado bebiendo, cuando comenzó una persecución sin presunta razón por la policía. Luego de saltarse varias ordenes de pare, redujo la velocidad en el distrito de Lake View Terrace. 

Si bien King tenía registros por conducir bajo efectos del alcohol y se creía que había consumido fenciclidina –un anestésico-, al bajarse del auto fue inmovilizado, golpeado y electrocutado con pistolas eléctricas por cuatro miembros del Departamento de Policía de Los Ángeles, mientras estaba esposado en el suelo.

El hecho fue registrado en un video aficionado y difundido en varias cadenas de televisión estadounidenses esa misma noche, lo que desató una ola de quejas contra las autoridades que terminaron tornándose violentas cuando el argumento de racismo fue expuesto por activistas.

Los informes forenses luego del hecho detallaron que Rodney King sufrió nueve heridas en la cabeza, una fractura de tobillo y un ojo amoratado, además de posibles daños en la visión y el cerebro, producto de los más de 50 golpes que recibió -algunos con objetos contundentes-.

Para aquel momento, en LA ya habían comenzado los disturbios que durante años las comunidades negras habían anunciando debido a los supuestos excesos de fuerza y racismo en su contra por parte de la sociedad estadounidense y los cuerpos policiales.

Un año después, y tras un largo juicio de tensión racial, un fiscal del distrito de Los Ángeles (LA) acusó al sargento Stacey Koon y los agentes Theodore Briseño, Laurence Powell y Timothy Wind de delitos de asalto con arma letal y uso excesivo de fuerza.

Pero todo empeoró en abril de 1992, cuando un jurado de Simi Valley, en el que se denunció que no estuviese ninguna persona afrodescendiente, absolvió a los agentes de la mayoría de las acusaciones y quedaron en libertad.

El resultado del veredicto fue la indignación en la población afrodescendiente en LA, acusando que en la decisión del tribunal se daba otro ejemplo de injusticia y discriminación, lo que los motivó a los disturbios raciales más importantes en la ciudad californiana desde 1965.

Incendios, asaltos, balaceras, golpizas, saqueos y enfrentamientos entre pandillas y la policía se dieron durante una semana en la ciudad estadounidense, dejando como saldo más de 60 muertos, 2.000 heridos, 1.200 arrestos y millones de dólares en pérdidas para cientos de personas.

Durante esa semana, las autoridades declararon el estado de emergencia y fuerzas militares tomaron la ciudad para tratar de controlar la situación. La polémica obligó a reformar la policía angelina y establecer nuevos protocolos con los detenidos.

En 1993, Stacey Koon y Lawrence Powell fueron condenados por su mal proceder en la pesquisa. Años más tarde, Rodney King demandó a la ciudad de Los Ángeles y recibió una indemnización de tres millones de dólares.