Rubén López Sabariego, el conductor de Guantánamo

15 de octubre del 2018

Rubén López Sabariego, nació el 11 de junio de 1917 y murió en la Base Naval de Guantánamo el 15 de octubre de 1961. Fue trabajador de la base desde 1939 hasta 1945 como carpintero y decidió descansar un tiempo debido a los nueve hijos que había tenido con su esposa, Georgina González. En 1949 decide […]

Rubén López Sabariego

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Rubén López Sabariego, nació el 11 de junio de 1917 y murió en la Base Naval de Guantánamo el 15 de octubre de 1961. Fue trabajador de la base desde 1939 hasta 1945 como carpintero y decidió descansar un tiempo debido a los nueve hijos que había tenido con su esposa, Georgina González. En 1949 decide volver a trabajar allí, esta vez como conductor de autobús.

López partió la historia de Cuba en dos, ya que en el año de 1966, el gobierno decidió negarse a firmar un tratado con Estados Unidos. Varios medios publicaron la manera en que los navales habían torturado y asesinado al cubano y se cree que esta fue la razón principal de la negativa de Fidel.

En 1963, William Szili relató su versión de los hechos e indicó que en una noche de septiembre junto con su comandante, habían encontrado a López en un área restringida de la Base. Minutos después el comandante llamó a Szili de una manera poco convencional, por lo que el teniente no dudo en llegar lo más rápido posible. Una vez allí, notó a su comandante en estado de pánico y el le habría confesado que acababa de matar a López porque él lo había atacado.

Fidel Castro se pronunció días después de haber encontrado el cuerpo y aclaró que según la autopsia realizada por especialistas forenses, el cuerpo de López presentaba varias marcas de torturas y golpes que podrían haber durado varios días.

Su muerte

Después de lo ocurrido en la zona restringida de la base, los miembros de la Inteligencia Naval estadounidense comenzaron a sospechar que López podría estar trabajando como agente secreto, aún así dejaron que mantuviera su trabajo en la base.

Una vez se supo de su asesinato, varios testigos afirmaron que el cuerpo había durado alrededor de una semana a la intemperie a temperaturas de más de 30 grados y por eso al ser devuelto a Cuba se encontraba en estado de putrefacción.

Por último, a través de un comunicado, los Estados Unidos afirmaron que el mismo gobierno cubano asesinó a López con un tiro de pistola, aunque cinco años más tarde se confirmo que no era así y que un capitán de marina fue el culpable. Además, los forenses observaron varias fracturas en el cuerpo y cráneo como algunos signos de tortura en el abdomen, las piernas y hasta en los genitales.

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