El cazanazis más famoso del mundo

El cazanazis más famoso del mundo

20 de septiembre del 2018

Simon Wiesenthal se convirtió en el cazador de nazis más famoso tras entregar ante los tribunales pruebas contra algunos exdirigentes del Ejército alemán y dos prófugos fugados. Su plan fue la venganza desde que estuvo recluido en un campo de concentración.

Wiesenthal nació en Buczacz, Hasburgo, y estudió arquitectura en Praga. Pero cuando en 1941 Alemania invadió Checoslovaquia cayó en las garras del ejército Nazi, junto a su papá y hermano quienes fueron asesinados.

Estuvo cuatro años preso, pasó por cerca de 12 campos de concentración y trató de suicidarse en varias ocasiones. Pero un día tomó la determinación de sobrevivir para contar todo, con ese objetivo claro empezó a anotar los nombres de los principales dirigentes de los campos.

Llegó finalmente, a principios de 1945, al temido campo de Mauthausen que dirigía Aribert Heim. El culpable del asesinato y tortura de cientos de detenidos y que huyó cuando los aliados llegaron a Austria. En ese momento, Simon Wiesenthal, que pesaba 45 kilos, fue liberado, al menos físicamente porque tenía como consigna que “no hay libertad sin justicia”.

Por eso tan pronto se recuperó entregó a los tribunales norteamericanos toda la información que había logrado recuperar de los criminales nazis que conoció. Dos años después de su liberación, en 1947, fundó el Centro de Documentación Judía en Linz, junto a 30 voluntarios para recoger más información y capturar a los dirigentes que habían huido de Alemania tras la derrota.

Ese centro le siguió la pista a Adolf Eichmann hasta que lo ubicó en la capital de Argentina y junto a los servicios secretos de Israel lograron capturarlo y juzgarlo, gracias a las pruebas que el centro de documentación había recolectado.

Eichmann era el encargado de la deportación y transporte a los campos de concentración de los judíos durante la Alemania nazi. Recibió sentencia de muerte.

También lograron la detención de Franz Stangl, dirigente del campo de  Treblinka, y Josef Schwammberger, comandante de Przemysl, y de Karl Silberbauer, que trabajó para el campo donde murió Ana Frank. Sin embargo, nunca logró capturar a Aribert Heim ni a Joseph Mengele, dos de sus principales objetivos.

Pero también cobró fama luego de culpar a altos dirigentes y personalidades internacionales de participar en el genocidio judío. En 1989 acusó al presidente austriaco y exsecretario general de la ONU, Kurt Waldheim, de haber apoyado a los alemanes durante la Segunda Guerra Mundial.

Simon Wiesenthal se retiró de la cacería nazi en 2003 cuando cumplía 94 años y 58 de trabajo al servicio del Centro de Documentación. Murió dos años después el 20 de septiembre de 2005.