La sociedad líquida de Zygmunt Bauman

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La sociedad líquida de Zygmunt Bauman

9 de enero del 2019

Zygmunt Bauman diagnosticó la era moderna con una forma de vida ‘líquida’. Describió minuciosamente el comportamiento de las sociedades actuales desde las necesidades consumistas hasta el uso de las redes sociales, eso lo convirtió en uno de los pensadores más importantes del siglo XXI.

Desde pequeño tuvo una vida turbulenta, nació en Poznan, territorio Alemán, en 1925; que se convirtió en parte de Polonia luego de la Primera Guerra Mundial. Tras el ascenso de Hitler, por su ascendencia judía, salió huyendo con su familia para refugiarse en la Unión Soviética.

Posteriormente ingresó en el ejército polaco conformado en la URSS para participar de la toma de Berlín. Fue expulsado de las filas en 1953 por una campaña antisemita, y desde allí empezó a estudiar sociología y filosofía en la Universidad de Varsovia.

De esa experiencia, inspirado en un testimonio cercano que vivió El Holocausto Nazi desde adentro, el de su esposa Janina, Zygmunt Bauman escribió Modernidad y Holocausto (1998), un libro que relacionó la gestación de la Segunda Guerra Mundial con las características propias de la modernidad, no como un hecho de barbaridad aislado, sino como un síntoma de una era naciente.

Desde allí se convirtió en uno de los críticos más férreos de las sociedades modernas. Uno de sus conceptos más difundidos es el de ‘modernidad líquida’, un mundo de consumo que ha vuelto todo frágil y pasajero, donde no existen la conciencia, la familia, la noción de Estado ni el compromiso o la comunidad.

Vivió en Isarel, hasta que se trasladó a Gran Bretaña para dictar clases de sociología en la Universidad de Leeds a mediados de 1971. Allí empezó a ganar reconocimiento y dictó conferencias junto a varios intelectuales, con discursos sólidos y desgarradores de su posición frente a los tiempos modernos.

También fue pesimista de un cambio con la enfermedad que había detectado en la sociedad. Veía con interés los movimientos revolucionarios de finales de los noventa e inicios del siglo XXI, pero les advertía, con crueldad, que no prosperarían.

Criticó las redes sociales como otro síntoma de la sociedad líquida, porque reemplazaba el valor de la comunidad, creaba una comunidad impalpable, que él denominaba como ‘activismo de sofá’, y que hacía aún más individual al ser humano.

Una de sus críticas fulminantes fue la del ‘Amor líquido’, libro publicado en 2005, que describió la fragilidad de las relaciones sentimentales en los tiempos modernos, a causa de la satisfacción inmediata de las necesidades corporales y sentimentales.

Zygmunt Bauman murió el pasado 9 de enero de 2017 y fue galardonado en vida con el premio Amalfi de Sociología y Ciencias Sociales (1992) y el premio Theodor W. Adorno (1998).