Tito Gómez, “El Camaleón de la Salsa”

Tito Gómez, “El Camaleón de la Salsa”

12 de junio del 2017

La canción que inmortalizó a Tito Gómez y compuso Jairo Varela fue “Cómo podré disimular”. La voz de Humberto Luis Gómez Rivera destacó en varias agrupaciones, entre ellas; La Sonora Ponceña, el conjunto de Ray Barreto, el Grupo Niche, entre otras.

Se convirtió en uno de los artistas más queridos en la “Capital de la salsa” con los temas Nuestro Sueño, Miserable, Mi Valle Del Cauca Cómo podré disimular. Desde los nueve años, en su pueblo natal Juana Díaz en Puerto Rico, los micrófonos estaban abiertos para su voz.

Comenzó trabajando con el salsero Tommy Olivencia y por su labor ganó tres veces el Salsero de Oro. En 1978 lo convocó la Sonora Ponceña, allí obtuvo varios reconocimientos con la canción “Fuego en el 23”. Más tarde se fue de Puerto Rico y se instaló en Venezuela con la orquesta La Amistad.

“Donde quiera que lo pusiera, Tito era bueno”, afirmó el fundador de la Sonora Ponceña. Tito abandonó la Sonora en 1972 cuando el trompetista Joe Rodríguez, por diferencias con la dirección de la agrupación, organizó La Terrífica junto al compositor Francisco “Chalina” Alvarado.

La estadía en la banda no fue muy prolongada, en 1974 viajó a Nueva York, Estados Unidos, y fue reclutado por Ray Barreto para que junto a Rubén Blades integrara el frente de la banda tras la salida de Tito Allen.

Una de las presentaciones más aclamadas que tuvo fue en 1976 cuando se reencontró con Ray Barreto en el Beacon Theater de Nueva York, donde Barreto se despedía temporalmente de la salsa junto a Tito Puente, Orestes Vilató, Adalberto Santiago, Tito Allen y Rubén Blades.

Además, trabajó con Tito Rodríguez, y con Jairo Varela a quien conoció en un concierto de 1985 en EE.UU. En Colombia le decían el “Camaleón de la Salsa” por la facilidad para acoplarse al estilo de las orquestas y el “Sonero Errante” ya que le gustaba recorrer el mundo con su música.

“Era casi como un hijo adoptivo de Cali. Después de Héctor Lavoe fue el cantante boricua que más tiempo estuvo allí. Cuando se rompió Niche fue el que mantuvo la salsa en Colombia”, comentó el Disc Jockey Gary Domínguez.

De su primer disco como solista “Para gozar Borinquen”, los sencillos “Veneno” y “Estás Caliente” fueron los que más sonaron. Cuando regresó a Puerto Rico se unió nuevamente a la Sonora Ponceña. En 1978 sustituyó a Luigi Texidor en “Explorando”.

Luego, se fue a Venezuela haciéndole honor a su apodo “El cantante errante” y grabó con la orquesta La Amistad. Regresó a Nueva York y el productor Jairo Varela, director del Grupo Niche, lo contrato como vocalista principal de la agrupación.

Cuando salió de Niche, Tito emprendió una segunda carrera como solista con el sello Musical Productions que editó los discos; “Un nuevo horizonte”, “Agradecimiento”, “Recogiendo frutos”, “Volver”, “Quién nos iba a decir”, “Las páginas de mi vida” y “Comenzando en cero”.

Este sencillo lo grabó después de cumplir una condena por tratar de ingresar sustancias controladas a los Estados Unidos. Cuando lo liberaron en 2004 regresó a Puerto Rico y cantó en el concierto del 50 aniversario de la Sonora Ponceña y dos meses después en “Toda una vida” de Ray Barretto.

Tito era ciudadano americano y obtuvo la residencia colombiana después de casarse con la colombiana, Sandra Amparo Lastrilla. El cantante falleció la noche del martes 12 de junio de 2007 en Cali, Colombia, por un paro cardíaco cuando se preparaba para hacer una presentación.

El salsero de 59 años había llegado a Cali para presentarse con Niche en la ciudad de Pereira. “Sufría de presión alta y los achaques propios del sobrepeso, pero nunca se pensó que tuviera riesgo de infarto”, dijo Romel Caicedo, su representante artístico.

Su velación se realizó en funerales La Ermita de Cali y fue trasladado a Puerto Rico. “Esto es muy duro. Era un hombre dulce y su partida me duele mucho”, fue lo que dijo la mujer, con quien tuvo una hija