El legado periodístico de Tomás Eloy Martínez

31 de enero del 2019

Colaboró con Gabriel García Márquez para crear la FNPI.

Tomás Eloy Martínez

Wikipedia

Tomás Eloy Martínez fue uno de los periodistas y escritores latinoamericanos más importantes del siglo XX. Además, este reconocido autor dejó en su paso por el continente la libertad de expresión al fundar y dar voz a un sinnúmero de periódicos.

Nació en San Miguel de Tucumán, en Argentina, el 16 de julio de 1934. Al parecer fueron sus padres quienes le imprimieron el gusto por la escritura al ponerle, de pequeño, una penitencia para que escribiera un cuento. Desde allí se convirtió en un apasionado por las letras.

Estudió licenciatura en Literatura española y latinoamericana en la Universidad Nacional de Tucumán y, en 1970, se graduó de una Maestría en Literatura en la Universidad de París VII. COn esa formación inició como periodista en varios periódicos de Argentina, hasta que fue expulsado por la dictadura.

Primero fue crítico de cine del diario La Nación para luego ser jefe de redacción de Primera Plana. Viajó después de 1970 a París como corresponsal de una editorial y al regresar a su país natal para ser jefe de la sección cultural de La Opinión.

En 1969 publicó su primera novela Sagrado que tenía un portada crítica de las tradiciones imperantes para la época en Argentina. Por eso se convirtió en uno de los enemigos del régimen, por eso empezó a recibir amenazas por parte de la Triple A, un grupo parapolicial que servía al régimen.

Esa situación lo hizo huir a Venezuela donde se desempeñó como periodista de nuevo. Fue editor del diario Papel Literario del diario El Nacional, diario que canceló en 2018 su producción impresa por la represión del gobierno de Nicolás Maduro. Luego ascendió a la dirección del mismo diario.

A Venezuela llegó para dejar un legado de periodismo por que Tomás Eloy Martínez fundó el Diario de Caracas, del que fue director general por varios años. Posteriormente viajó a México para crear el diario el Siglo 21 de Guadalajara, México, un poco adelantado a su nombre, en diciembre de 1998.

Durante el exilio inició una producción literaria más robusta, aunque en sus primeras obras se separó de la ficción, en ese momento publicó obras como La pasión según Trelew (1974), Lugar común muerte (1979), que reúnen crónicas y reportajes.

Posteriormente volvió al que sería el inicio de su género más ahondado, con la novela La mano del amo (1991), obra de ficción. La realidad que vivió en sus años de periodismo junto a la ficción que le apasionaba, logró combinarlas en una perfecta mixtura que se reconoce en sus producciones más famosas: La novela de Perón (1985) y Santa Evita (1995). Las dos ampliamente reconocidas, pero la segunda con mayor difusión por haber coincidido, casualmente, con la película sobre Evita Perón interpretada por Madonna.

Esas obras las creó con entrevistas que realizó al mandatario argentino y por sus estudios se definía como peronólogo. Su concepción de la historia argentina describe perfectamente el género que usó en sus obras más famosas: “La historia del último medio siglo en la Argentina es, en el fondo, la historia del duelo a muerte entre Borges y Juan Perón”.

Tomás Eloy Martínez falleció el 31 de enero de 2010 a causa de un cáncer que lo había aquejado por varios años. En sus últimos abriles de vida, fundó junto con Gabriel García Márquez, la Fundación Nuevo Periodismo Iberoamericano para la que trabajó en varias oportunidades.

Ver comentarios
KONTINÚA LEYENDO