Truman Capote y el encanto del periodismo narrativo

25 de agosto del 2018

Truman Streckfus Persons, mejor conocido como Truman Capote quien heredó el Capote de su padrastro José García Capote, fue un escritor estadounidense que refrescó con nuevas formulas narrativas al periodismo. Un genio de las palabras pero un personaje frívolo que se condenó a morir en soledad el 25 de agosto de 1984.  Truman Capote nació […]

Truman Capote

Truman Streckfus Persons, mejor conocido como Truman Capote quien heredó el Capote de su padrastro José García Capote, fue un escritor estadounidense que refrescó con nuevas formulas narrativas al periodismo. Un genio de las palabras pero un personaje frívolo que se condenó a morir en soledad el 25 de agosto de 1984.

Truman Capote nació en la ciudad de Nueva Orleans, Lusiana, en 1924. Su niñez concurrió en medio del abandono prematuro de su madre quien tras el divorcio con Arch Persons, se lanzaría al alcoholismo, lo llevaron a descubrir su talento con la escritura, pues era el único método de escape que consiguió para escapar de esa perturbadora realidad.

Cuando cumplió 18 años y ya radicado en la ciudad de Nueva York, ingresó a trabajar al The New Yorker donde se hizo ayudante del corrector de pruebas de ese periódico. A sus 21 años escribió un cuento con el que ganaría un premio O’Henry, ‘Miriam’. En ese momento llegó la fama literaria, nació un escritor brillante y con un estilo propio, desmarcado de la influencia que rondaban los años 40′ en Estados Unidos.

“Soy alcohólico. Soy drogadicto. Soy homosexual. Soy un genio”.

Tras ese primer reconocimiento, Capote se dedicó a escribir su primera novela ‘Otras voces, otros ámbito’, allí plasmó su infancia, la triste amarguera de un niño sin niñez, en busca de su padre, pero que termina creciendo aislado de todo aquello que tuviera algo de amor, y que según su biógrafo Geral Clarke, en este escrito describe, “bajo el disfraz de la ficción, el angustioso viaje que terminó con el descubrimiento de su identidad como hombre, como homosexual y como artista”.

Después de su rápida entrada al grupo de famosos literarios estadounidense donde ya lo catalogaban como un pupilo del conocido poeta Allan Edgar Poe, por su frivolidad y retrato místico que le inyectaba a sus textos, Capote llegó a su primera novela de NO ficción, una historia de asesinatos que lo marcaría de por vida, su gran obra maestra: ‘A sangre fría’.

Fueron cinco años los que pasó Capote detrás del caso el caso de una familia asesinada en el pueblo rural de Holcomb, Kansas. Allí, realizó un arduo trabajo de campo, en el que se reunió con varios policías que registraron el caso, amigos dela familia, residentes del pueblo y hasta con los criminales, quienes fueron detenidos y estaban en la cárcel esperando la muerte.

Con esta obra, Capote se consagro como el padre del nuevo periodismo, ya que utilizó el reportaje periodístico para formar esta historia sin alejarse del lenguaje novelesco que le mereció el reconocimiento mundial. Pero a su vez, fue un trabajo introspectivo para Truman, ya que en medio de su investigación sostuvo una estrecha amistad con los asesinos de esta familia, Richard Hickock y Perry Smith, que derivó en varios problemas de alcoholismo y drogadicción en los años siguientes al lanzamiento del libro.

“Nadie sabrá nunca lo que se llevó de mí esta novela…me chupo hasta la médula de los huesos”.

Truman Capote fue un hombre que dejó su esencia humana marcada en casa palabra que utilizó para narrar lo que a sus ojos y oídos llegó. Se marchó en medio de un alcoholismo que aborrecía pero que su soledad obligaba a mantener. Fue un genio al ligar la narrativa creativa con el periodismo, a raíz de esto, la crónica y el reportaje lograron florecer y darle sentido al la labor del periodista, el contador de historias que superan cualquier ficción.

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