W.S. Van Dyke, del Western a los musicales

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W.S. Van Dyke, del Western a los musicales

5 de febrero del 2019

W.S. Van Dyke fue uno de los directores más aclamados durante el siglo XX y de los que mejor supo hacer la transición del cine mudo al cine sonoro. Se le reconocen títulos clásicos de la gran pantalla como el primer Tarzán de los monos María Antonieta.

Su padre era un juez que murió al poco tiempo de que naciera el hijo. Su madre era una actriz de reparto, sueldo con el que trataba de mantener a la familia. Por eso cuando W.S. Van Dyke creció ejerció varios trabajos como minero, vendedor puerta a puerta, incluso como leñador.

Con el tiempo siguió trabajando como asistente de algunas cadenas productoras, con el auspicio de la carrera de su madre, fue contactado por D.W. Griffith para ser uno de los asistentes de la producción de la película Intolerancia (1919).

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Apenas un año después de ese trabajo, W.S. Van Dyke empezó a producir sus propios filmes. El primero fue The Land of Long Shadows (1917) (La tierra de las sombras largas), y  The Lady of the Dugout (1918) (La chica del Dugout). Dos producciones del género western (del oeste) que tuvieron relativa fama en su lanzamiento.

Esas películas del género Western marcaron una tendencia, fue el primer director en dejar de lado el estereotipo de blanco e indio, para imprimir una visión más humana de los nativos americanos, con mayor exploración de estos personajes.

W.S. Van Dyke viajó a mediados de 1928 con el documentalista Robert J. Flaherty a la Polinesia. Ese viaje marcó un cambió en la forma de filmación del director, que luego empezó a imprimir en la fotografía un estilo particular.

Además, quedó impresionado por las posibilidades que daba la naturaleza viva y exótica en la imagen. Por eso, su siguiente proyecto fue prácticamente construido en la mitad del desierto, para filmar una pareja que busca a la hija de un misionero, perdida en medio de la profundidad del África. La película se llamó Trader Horn (1931).

W.S. Van Dyke también exploró los musicales con Canción de amor cubana (1931). Inspirado por su amigo Flaherty, director de Nanuk, el eskimal, viajó al extremo norte de Alaska para filmar un drama junto a un grupo de nativos. Este fue el proyecto más costoso y arriesgado en la carrera del director, pero la audiencia no asistió a la sala como se esperaba para ver la película.

Manhattan Melodrama (1934) fue la primera película en unir a Powell y Loy, una pareja que luego se convertiría en estrella y le daría al director su primera nominación a los premios de la academia Óscar, después de actuar en La cena de los acusados (1934).

Fue el último en dirigir una película junto a Jean Harlow en la película Propiedad personal (1937). También se destaca entre la centena de películas que realizó, Sweethearts (1938) junto a la pareja de actores Eddy y MacDonald. También se destaca Sucedió una noche (1934) y Es un mundo maravilloso (1939).

W.S. Van Dyke fue llevado a servir en el ejército norteamericano luego del ataque a Pearl Harbor. Tenía 51 años cuando estuvo allí, pero la enfermedad lo obligó a regresar a Estados Unidos, la enfermedad era grave, pero se negó a recibir tratamiento por sus profundas convicciones cristianas, sin embargo, se suicidó el 5 febrero de 1943.