De las calles a las instituciones

Publicado por: maria.vargas el Mié, 16/06/2021 - 10:20
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Por: Robinson Castillo.
De las calles a las instituciones

Las incansables manifestaciones, que reclaman más empleo, salud, oportunidades, también buscan algo más contundente: El poder en 2022. Sería ingenuo pensar lo contrario.

Una de las pruebas de esta intención, fue el destape político del dirigente de Fecode Nelson Alarcón. Lo que se cuestiona es el uso de un sindicato para tal propósito, vale la pena recordar que cuando Lucho Garzón decidió buscar votos, dejó la CUT.

Muchas de las personas que arengan en las calles, ocuparán curules en el Congreso el próximo año, así mismo aglutinarán todas las fuerzas políticas antiguas y nuevas, para poner candidato en la segunda vuelta presidencial. 

Surgirán nuevos proyectos políticos. La protesta se traduce en intenciones de cambio. De los gases lacrimógenos a los micrófonos del Capitolio. Se sienten desplazados y quieren desplazar a los que están.

Pero los bloqueos y la violencia, podrían constituirse en un búmeran en contra de estas intenciones. La gente que se ha quedado sin empleo, empresas cerradas y billonarias pérdidas, por cuenta del lunar negro de las protestas, buscarán su venganza en las urnas con un voto en contra.

En todo sentido, el malestar social estaba inoculado en la sociedad. El desafío y el reto histórico de la actual clase política es mayúsculo. Lo que actualmente presenciamos, es en esencia, una rebelión contra ellos. De la manera en que respondan a los múltiples reclamos, dependerá también su futuro.

La reacción debe ser total. De las instituciones, los partidos políticos, líderes y empresariado. Éstos últimos a través de la Andi, plantearon que están dispuestos a pagar más impuestos, hasta ahora nadie ha acogido esta oferta. Ahí radica uno de los males, la tardanza en tomar decisiones. La gente se cansa de esperar.

Y tras ese cansancio, surgen otros liderazgos. ¿Mejor o peor para el futuro? Esa es una carta que los ciudadanos se jugarán en las urnas en 2022. Algunos piensan que es más de lo mismo, pero se equivocan. Aquí el estallido social es un grito que se extenderá hasta las elecciones. ¿Han comprendido la paranoia ciudadana?

Desde las calles ya comenzaron a legislar. Tumbaron la reforma tributaria, de salud, estimularon la matrícula cero para las universidades y hasta descabezaron ministros. Las circunstancias exigen una nueva agenda política que implique consenso y negociación, más humildad y menos soberbia, de lo contrario, los que están en la calle, pasarán a las instituciones.

La pregunta incómoda

¿Cuántos más del Comité del Paro serán candidatos al Congreso?

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