El efecto coronavirus

Publicado por: gabriela.garcia el Jue, 27/02/2020 - 19:30
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Por: Roger Carrillo Campo.
Roger Carrillo

La República Popular China, ha demostrado a lo largo de la historia y después de  diferentes guerras civiles iniciadas a partir del año 1927 (Por confrontaciones entre nacionalistas y comunistas, los rigores de la segunda guerra mundial y  la invasión japonesa que dejaron miles de muertes y destrucción) tener la suficiente capacidad para reinventarse e impulsar las reformas culturales, sociales, económicas y políticas que la convierten en la segunda potencia mundial, cuya perspectiva para este año es la de tener una sociedad medianamente acomodada y erradicar la pobreza extrema en todo el país, pero también es la nación más poblada del mundo y hoy  enfrenta un nuevo reto: EL CORONAVIRUS.

El coronavirus según los expertos en salud de la OMS, es una familia de virus que se descubrió en la década de los 60, cuyo origen n se ha establecido y se cree que lo pueden portar tanto animales como humanos. Varios países en el pasado tuvieron que enfrentar esta epidemia, entre ellos Hong Kong, Filipinas, Tailandia y en el 2012 fue detectado en Arabia Saudita. Otras categorías de este virus son el síndrome respiratorio agudo y grave que apareció también en China en noviembre del 2002, afectando a más de 8.000 personas en 37 países, que provocó más de 700 muertes y cuya mortalidad se estableció en un 10 por ciento de los infectados.

Este virus, cuya manifestación es una enfermedad infecciosa, que puede causar insuficiencia renal y que compromete las vías respiratorias causando una neumonía por el virus SARS-CoV-2 -conocida como neumonía de Wuhan, ciudad de China en la que se detectó por primera vez- ha sido llamado por la OMS como COVID-19, con el objetivo de que no contuviera ninguna referencia a especie, país o población e impedir así, una posible estigmatización. Desde que se descubrió a mediados de diciembre de 2019, hasta hoy, hay 81.325 casos de contagio, ha cobrado la vida de 2715 personas en China, obligando al gobierno a establecer grandes inversiones sanitarias para atender y controlar la expansión del virus, a su vez, que se ha visto en la obligación de disminuir la capacidad productiva y comercial, con graves consecuencias sobre el crecimiento de su economía.

Aunque el epicentro del Covid-19 fue la ciudad de Wujan en China, son 34 los países afectados, se ha detectado casos en países del sureste asiático, el Oriente Próximo, en América, algunos países de Europa como Grecia, España e Italia en donde ha dejado 12 víctimas y 400 personas infectadas, todo ello, ha sido determinante para que la Organización Mundial de la Salud, le pida al mundo prepararse ante el inminente peligro de una pandemia, de grave impacto en la  salud pública de varios países, porque aunque ya hay laboratorios e instituciones de salud trabajando aceleradamente en  investigaciones, aún no se determina el hallazgo de una vacuna que contrarreste la expansión del virus y solo se cuenta con medidas de prevención básicas, como el aseo permanente de las manos, elevar el nivel de alcalinidad en el organismo y fortalecer el sistema inmune, para evitar la expansión del contagio. Cabe resaltar que aunque China ha trabajado arduamente para contener la propagación de la epidemia, el gobierno de Xi Jinping ha sido señalado de no actuar con celeridad frente al brote y comienza a sentir el impacto comercial y diplomático por este hecho. 

Lamentable lo que está ocurriendo, pero sin lugar a dudas todo este panorama, debe llevar al aumento de los controles fronterizos en los países asiáticos, también en los países europeos, lo cual acarreará que se afecte gravemente el tránsito de personas, el comercio y por supuesto el turismo mundial, hasta tanto no se establezca una vacuna contra la enfermedad.
Urge que en América Latina, haya alerta máxima, se establezca con mayor rigor los controles sanitarios en los diversos aeropuertos, para evitar cualquier riesgo de contagio y propagación de virus, por personas provenientes de los países, en los que se detectó el COVID-19. En el caso de Colombia, el Ministerio de Salud, determinó incrementar el nivel de riesgo, de bajo a moderado, medida necesaria para incrementar la prevención, pero también se debe acelerar la generación de campañas con normas de higiene en todo el país, sobre todo si se tiene en cuenta que el territorio nacional, específicamente Bogotá, comienza a advertir “picos” de temperatura; el IDEAM  ya avizora una nueva temporada invernal que abarcará los meses de abril y mayo, lo que obliga a reforzar los protocolos y también a ejercer un mayor control en las fronteras con Venezuela, en las que existe un flujo permanente e indeterminado de personas, provenientes de un país con un sistema de salud precario.

No hay duda que el mayor impacto del virus Covid-19, lo tendrá la población china, no solo por las pérdidas humanas que son invaluables, las grandes inversiones sanitarias que deben hacerse para estabilizar al país de la epidemia, sino también, por el impacto en su crecimiento económico que para este año 2020 se estimaba en 6.1 por ciento, muy por encima al crecimiento mundial que se estimaba en 2.5, lo que conllevará a que estas cifras deban ser revisadas y ajustadas. 
Por su parte la OMC, ha anunciado que el comercio mundial de bienes y servicios, será menor al proyectado al primer trimestre del 2020 en comparación con el 2019, lo que afectara notoriamente las cifras de crecimiento del PIB, disminuyendo el empleo, la inversión, el turismo y por otro lado, los mercados bursátiles vienen registrando pérdidas y bajas en la valoración de sus títulos, en donde sectores como el turístico, energético, bancario, y metalúrgico son los más golpeados. Es claro que el comercio de bienes y servicios, va a estar influenciado por el impacto económico del COVID-19 y la efectividad y esfuerzos de los diferentes gobiernos para   contrarrestar la propagación enfermedad.  

Hoy más que nunca debemos estar con el pueblo chino, país que visité y del que logré evidenciar los grandes avances en materia económica, de energías renovables, tecnológica y materia ambiental. No me cabe duda que este país socialista, con todas sus peculiaridades y un desarrollo acelerado de su economía, saldrá adelante.