“Más rápido, más alto, más fuerte - Juntos”

Publicado por: maria.vargas el Dom, 25/07/2021 - 09:44
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Por: Augusto Solano Mejía.
“Más rápido, más alto, más fuerte - Juntos”

Récords mundiales, proezas físicas y rostros inolvidables de derrota y triunfo son los recuerdos que comúnmente nos dejan los Juegos Olímpicos. Hace dos días, los colombianos tuvimos la oportunidad de seguir la inauguración de su versión “Tokio 2020”; un espectáculo sin igual que, sin desconocer su trascendencia deportiva, cobra hoy mayor importancia para Colombia por ser ejemplo de lo que cómo país necesitamos.

En primer lugar, estos juegos demuestran la capacidad y determinación que debe tener una sociedad para superarse. Tan solo 3 meses habían pasado después de un terrible terremoto, un devastador tsunami y el más grande accidente nuclear de la historia de Japón, cuando en julio de 2011 el Comité Olímpico de ese país hizo el anuncio formal de que Tokio lucharía por la sede de los Juegos para el 2020

Japón estaba de luto, se enfrentaba a la necesidad de una recuperación social y económica frente a una triple tragedia que supuso más de 156 mil muertos, daños por más de US$ 10 mil millones y la pérdida total de la infraestructura básica en varias de sus regiones. No obstante, sus habitantes se levantaron, siguieron adelante, continuaron en su lucha por la sede y el 7 de septiembre de 2013 la ganaron.

En 2020, Japón había realizado inversiones por 13,4 billones de dólares para recibir a deportistas de todo el mundo. Sin embargo, por culpa del Coronavirus, 4 meses antes de inaugurar los juegos tuvo que anunciar su aplazamiento, enfrentar que lo invertido se pudiera esfumar, asumir las consecuencias económicas y sociales de la decisión y seguir trabajando, para finalmente dar su inicio el pasado 23 de julio, bajo estrictas normas de bioseguridad.

En segundo lugar, en medio de los problemas que enfrentó, “Tokio 2020” nos dio y nos da un ejemplo de compromiso con la sostenibilidad. Por primera vez los atletas duermen en camas de cartón, las medallas están hechas con material reciclable, especialmente de celulares, y el máximo empeño está en reducir las emisiones de carbono, por lo que se han dispuesto vehículos eléctricos para los atletas y energía solar para cubrir la demanda de las instalaciones deportivas. La consigna de los japoneses es la de unos Juegos Olímpicos con una mínima huella para el planeta y un máximo legado para las personas.

En tercer lugar, Tokio nos está dando una lección de humanidad. “Hoy es momento de esperanza”, dijo el presidente del Comité Olímpico Internacional, Thomas Bachen, en su discurso de inauguración. La solidaridad, la no discriminación y la inclusión se sumaron como elementos fundamentales dentro del nuevo juramento que, a partir de esta versión, realizarán sus participantes para promover la igualdad en el mundo.

Además, Tokio 2020 añadió al final del Lema Olímpico “Más rápido, Más alto, Más fuerte”, luego de permanecer intacto por cerca de 100 años, la palabra “Juntos”. Este es un llamado para que las personas y las naciones realicen esfuerzos comunes para superar los nuevos desafíos a los que nos enfrentamos. Que mejor ejemplo que los deportistas entrenando en sus casas y en escenarios improvisados para cumplir con la cita olímpica y poner en alto el nombre de su país.

Definitivamente Colombia tiene que tomar ejemplo de los Juegos Olímpicos de Tokio, a los que ya muchos llaman los juegos de la resiliencia, y entender que más que ceremonias, competiciones, atletas y lemas son una demostración de lo que requerimos como nación.

Nos hace falta entender que la situación por la que atravesamos nunca la superaremos a punta de protestas violentas en las calles y que, por el contrario, debemos trabajar como los japones ante la adversidad, hacer con pasión lo que corresponde como los deportistas y respetar nuestro capital natural.

Invito a los colombianos para que construyamos un nuevo camino “Más rápido, Más alto, Más fuerte – Juntos”.