Kienyke.fm

Fuck Yeah Estéreo Picnic, otra edición de lujo

Fuck Yeah Estéreo Picnic, otra edición de lujo

14 de marzo del 2016

por: Bokon Haram

Ni los Rolling Stones, ni la granizada, ni la lluvia que atacaba ferozmente sobre aquellos grupos de hipsters bogotanos, pudo detener el curso tradicional del Estéreo Picnic 2016. Esta versión tuvo todas las características para ser un desastre de proporciones bíblicas, sin embargo, a pesar de la demora con algunos grupos que tocaban en la tarde del viernes y el tráfico que impidió la llegada a tiempo de unos artistas fichados para entrevistas con algunos medios, se evitó que el desarrollo de las presentaciones se alterara dramáticamente.

Como ya se reseñó, el jueves transcurrió con más lluvia que sol y ante la fuerte competencia de nuestros queridos Stones, con una cantidad considerable de público y orden tanto en la entrada como salida de personas, el Festival había iniciado de maravilla, sobreponiéndose a la experiencia de tener que compartir día con los dinosaurios del Rock.

El viernes, segundo día de presentaciones, no pudo ser más que sobrecogedor. Con una tarde que desataba toda la furia de un clima apocalíptico de granizo gigante, fuerte lluvia que caía desde todos los flancos y tormenta eléctrica que atacaba incluso la seguridad de los espectadores; todo amenazaba la continuación de presentaciones esperadas, como las de Alabama Shakes, el exintegrante de Oasis, Noel Gallagher, y la hermosa y melodiosa Florence and The Machine.

La suerte no pudo estar tan de parte del Estéreo Picnic, justo cuando a eso de las 5:30 pm era ya hora de iniciarse las presentaciones de los primeros artistas, colombianos como Revolver Plateado o Oh’LaVille, o la mexicana Ximena Sariñana, la lluvia cesó y el público salía de sus refugios en la locación o llegaba tras un inmenso trancón a la salida de Bogotá para ver sus respectivos conciertos, incluso retando a la llovizna que de vez en cuando asustaba a algunos jóvenes incautos sin sus respectivas indumentarias de invierno.

A pesar de estas advertencias del clima, los shows esperados dieron en el gusto variado de los cerca de 17,000 asistentes, que según la organización llegaron y se repartieron entre los tres escenarios dispuestos para la música. A eso de las 8 pm, miles de personas pudieron escuchar y observar por primera vez a la robusta pero no por ello menos hermosa Brittany Howard y sus Alabama Shakes, una banda que deja todo en el escenario, especialmente con esa potente voz de Howard quien con blues, soul y lamento femenino, a lo Janis Joplin o Areta Franklin, inundó el escenario, incluso a veces opacando a sus compañeros de banda en los instrumentos. Se pudo escuchar los éxitos de sus dos producciones discográficas como el “Hold on”, “I Don’t Wanna Fight”, “Gimme All Your Love”. Una mujer que conmovió al público a pesar del frío del escenario al aire abierto, y que se dejó conmover con esas expresiones del cariño de la gente que la aclamaba a la espera de una canción más, en su rápido set.

El tiempo no daba espera y lo que podría ser el punto negativo del evento, la pocas canciones que se incluyen en los cortos sets de los artistas, permitió que viéramos a los tres mencionados músicos internacionales, cosa inédita en nuestro país. El turno fue para el cerebro y 80% parte importante de Oasis, Noel Gallagher, quien inició con el tema “Always on the run”, presagiando lo rápido que se iba a pasar el set del artista, especialmente para los fanáticos noventeros, que añorábamos a Gallagher y esperábamos escuchar más temas de la ya legendaria banda, sin demeritar los hermosos dos discos que ha presentado en solitario hasta el momento el mayor de los hermanos provenientes de Manchester. La nostalgia se apoderó del público al escuchar tres de los emblemas de la banda Oasis, sorpresivamente el tema “Champagne Supernova”, el coreado “Wonderwall”, y la que dio cierre a la presentación de Noel, la hermosa y melancólica “Don’t look back in anger”.

Agradecido, Gallagher cerró con palabras que esperamos los ávidos fanáticos del rock no queden en el viento, “tener que esperar otros 24 años para que nos veamos de nuevo”. Además, agradeció y le pasó el balón del escenario a la pelirroja, dama doncella y gigante del por derecho, Florence Welsh, otra de esas voces que opaca instrumentos, quien una hora después de su coterráneo, llenó plenamente los corazones de los asistentes que a pesar de la llovizna persistían en escuchar a la mezzosoprano y personalidad fuera de este mundo de Welsh.

La mujer de los cabellos color atardecer se desató, nunca paró y en medio de vueltas y vueltas descalza dio al público lo que querían, sus diversos éxitos como “Shake it out”, “Ship To Wreck”, y “Dog Days Are Over”, temas que dieron por confirmada la importancia de traer verdaderos músicos y artistas, vigentes, capaces de innovar, sea cual sea el género.

hablando de géneros, la madrugada no fue sólo emoción musical de artistas reconocidos, también fue el mover los sentidos a través de beats y mezclas, presentaciones como Walk The Moon, los británicos Jungle, DJ sets como Duke Dumont, Unknown_Yet y la joven estrella electrónica Zedd dieron fin a una noche que amenazaba con convertirse en mañana no sin antes confirmar que faltaba otro día de intensas movidas musicales

Este sábado, con una jornada de 25 mil asistentes, el festival bogotano cerró su séptima edición, atrayendo a un total de 63 mil almas fieles, que de acuerdo a la misma organización rompió el récord de asistencia al evento. El día más variado y de más eclécticos sonidos inició con artistas de no mucho peso internacional pero que se abren paso en estos escenarios, tal como Sultana, el reggae potente de Tarmac, el folk introspectivo de Xavier Martínex, la música fusión de Nelda Piña y la Boa, los colombo británicos Sidestepper, la electrónica de Alvvays, preámbulo para los pesos pesados de la noche. Los independientes, sicodélicos, fiesteros y por más que agradecidos Flaming Lips, el padrino del rap Snoop Dog, y la superfusión del EDM, Jack Ü, conformada por Skrillex y Diplo.

Los Lips, clásicos en la escena independiente indie ofrecieron una fiesta llena de confetis, muñecos bizarros y música espacial, su líder Wayne Coyne, homenajeaba a la ciudad con su inflable de palabras “Fuck Yeah Bogotá”, que pretendían devolverle a la ciudad lo que el público le inspiraba, alegría neohippie. Sin olvidar su burbuja flotante Coyne deleitó a la gente con temas de su repertorio que hacían volar sin necesidad de algún tipo de alucinógeno. Cosa que Snoop Dog, posteriormente, se tomó a pecho, cuando al ser reconocido como firme promotor del consumo de la Marihuana, rindió el sermón que esperábamos todos, fumar un buen porro, estar a favor de la “weed” en el pais. Snoop no defraudó, y gustó a los oyentes que se dejaron hipnotizar por los éxitos que vino a presentar, éxitos, que cuestionablemente pertenecen a otros, Kate Perry, Farrell, con quienes el rapero californiano ha colaborado, inclusó el cover de House of Pain, “Jump around” se abrió paso en su presentación.

#UnMundoDistinto llegaba a su fin, en una madrugada fría pero ávida por una conclusión de lujo, y la fiesta que a todos se les prometió, a pesar de las inclemencias del tiempo y otros conciertos, se dio.

El cierre a cargo de la fusión Diplo + Skrillex, terminó de llenar la taza de la alegría de los asistentes, quienes pudieron presenciar lo que significa el término EDM en todo su esplendor, los éxitos radiales no faltaron, “Where Are Ü Now”, se escuchó, incluso el cierre estuvo cargado de un cover de Daddy Yankee, Gasolina, tan inesperado como suficiente para que los fieles seguidores del evento al aire libre más importante del país ansíen una octava edición, que dentro de un año tendrá que buscar poner el listón más alto todavía, no solo en cantidad de asistentes, sino en la escogencia de grupos o propuestas que puedan hacer palidecer esta edición ya de por sí histórica.

Solo queda, parafraseando al vocalista de Flaming Lips, decir, “Fuck Yeah Estereo Picnic”.