El trastorno de ansiedad generalizada: nuevas opciones para superarlo

5 Octubre 2022, 08:00 AM
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Creado Por
Armando Martí
Algunas personas son incapaces de precisar muchos de los síntomas que se manifiestan en su cuerpo y, padecen períodos de estrés y angustia muy marcados, los cuales se convierten en ataques de ansiedad.
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Cortesía: Joshua Earle

Los trastornos de la ansiedad se caracterizan por infundados temores, angustias y reacciones psicosomáticas tales como: sudores excesivos, dolores de cabeza, mareo, dificultad en la respiración, palpitaciones del corazón, temblores y trastornos del sueño. 

Algunas personas son incapaces de precisar muchos de los síntomas que se manifiestan en su cuerpo y, padecen períodos de estrés y angustia muy marcados, los cuales se convierten en ataques de ansiedad. Por lo tanto, requieren de medicamentos para aliviar su sufrimiento.

Las víctimas de la ansiedad generalizada, padecen de sensaciones nerviosas en circunstancias que para otra persona equilibrada no serían de relevancia. En algunos casos, una mínima tensión basta para “gatillar” sensaciones de peligro eminente e incontrolable.

Una persona víctima de la ansiedad generalizada necesita excesivamente de alguien que la acompañe, ya sea su cónyuge o amigos de confianza, inclusive parientes lejanos o cercanos. Si se sienten abandonados los síntomas pueden agravarse.

La ansiedad es el resultado de sentimientos de inferioridad durante los primeros años de vida de la persona, quien posiblemente también ha sido objeto de señalamientos, bullying y frustración.

Los sentimientos de culpa y vergüenza, así como la necesidad de aprobación social, son motivos de angustia e inseguridad, especialmente cuando fue testigo de dificultades conyugales entre los padres, violencia intrafamiliar y separación. Estas situaciones vividas en su familia abren las puertas a la frustración, conflictos y ansiedad. 

Cuando la ansiedad ataca

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Cortesía: Kristina Tripkovic

Dejar sin tratamiento la ansiedad puede llevar a las personas a una inestabilidad emocional, reflejada en sensaciones exageradas de desconfianza hacia las personas que lo rodean, miedo a enamorarse, a la intimidad y a la posibilidad de sentirse abandonado por su pareja. Al igual que inquietud, zozobra, temor de perder el control y la cordura frente a un peligro inminente.

A nivel cognitivo se evidencia una dificultad para concentrarse, acompañada de pensamientos que generan irritabilidad y desasosiego. Con el fin de reducir dichas tensiones, normalmente encuentran un alivio a la hora de comer de forma exagerada, fumar o beber alcohol, así como en adicciones al trabajo, al amor y a la sexualidad, entre otros. Sin embargo, a largo plazo la situación de anestesia emocional se puede agravar. 

Existen muchas causas y pueden variar entre los individuos y su biotipo. Por ejemplo, hay personas que sienten ansiedad porque suelen reaccionar exageradamente ante los conflictos, mientras que otras se tornan ansiosas como resultado de una experiencia traumática. En otros casos, la aparición de un problema relevante o la acumulación de pequeños problemas no resueltos generan la ansiedad. 

Ahora bien, para dejar de justificar los problemas que originan la aparición de la ansiedad y la angustia, debemos comenzar a comprenderlos y desde una decisión valiente y lúcida, a fin de superarlos. Esta rehabilitación se puede lograr con el apoyo profesional de un psiquiatra, psicólogo, Coach de Vida o Logoterapeuta. 

A continuación, algunos ejercicios prácticos de mi próximo libro “Reflexiones para un nuevo camino”, que les pueden ayudar como primeros auxilios emocionales a los lectores de Konciencia de Kienyke.com durante episodios de inquietud y angustia personal:

La paz del momento presente

Experimenta el momento presente, sin permitir que te invada la ansiedad al preocuparte por lo que dejaste de hacer en el pasado y lo que harás en el futuro. Tranquilízate y llena de confianza tu interior. 

Vive de instante en instante con la actitud de responsabilizarte de tus decisiones diarias, que te darán claridad para confrontar y resolver los desafíos de la existencia. Creer que eres capaz de controlar todo te lleva a la ansiedad y a la tristeza, pero aceptar que no es así, te conduce a la paz y al sosiego interior. Pretender que la vida se adapte sólo a nuestra voluntad es una invitación a la frustración. Vivir sin esperar demasiado, descansa el alma. 

Los colores sanadores

Realiza algunas respiraciones lentas y profundas, muy suavemente sin ninguna prisa. Al inspirar, disfruta de la energía que te da el oxígeno, vivificando cada célula de tu cuerpo. Al exhalar, imagina que todas las tensiones, preocupaciones y desarmonías salen de tu mente. Inhala de nuevo y siente que te llenas de paz, serenidad, confianza y bienestar. 

Cuando logres relajarte, visualiza una luz suave y tenue encima de tu cabeza, del color que elijas. Siente como esta vibración sanadora recorre amorosamente tu cara, cuello, hombros, pecho y espalda, llegando hasta tu estómago, caderas, piernas, pantorrillas y pies, desbloqueando emociones dolorosas que se han acumulado durante mucho tiempo en algunas zonas de tus órganos.

Las frecuencias relajantes del color elegido te hacen experimentar una nueva sensación de alivio, libertad y sanidad integral, por lo que agradeces al universo el regalo de la vida, concientizándote que desde una nueva actitud podrás empezar a estar y sentirte bien.

Por último, la mente y el ego habitan los mundos materiales sin claridad interior. Los espejismos de la codicia y la gratificación personal exacerban los pensamientos, convirtiéndolos en obsesivos y confusos. El cerebro es una maravillosa fuente de energía que bien dirigida dentro de un proceso serio y comprometido desde una actitud de respeto, consideración y amabilidad hacia uno mismo, logran la calma, la armonía y la claridad de fortalecer nuestras vidas. 

Aprendiendo a superar la ansiedad

 

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Cortesía: Masha Rostovskay

Superar el miedo, vencer la enfermedad, trabajar con un profesional la ansiedad, la angustia y los desequilibrios emocionales, son las difíciles lecciones que debemos aprender en la vida. 

Todo problema tiene solución y cuando menos lo esperemos, muchas de las respuestas que estábamos buscando emergerán de forma natural desde nuestro inconsciente sin necesidad de forzarlas. 

Más allá de las emociones adversas y tóxicas que nos hacen sufrir, existen estados superiores de serenidad, cordura, armonía y equilibrio que nos sanan y recuperan de forma integral. La conexión espiritual, es la fuente para mantenerlos.

Bibliografía

  • Viktor Frankl. (1995). La psicoterapia al alcance de todos. Editorial Herder. 
  • Enrique Rojas. (1998). La ansiedad, cómo diagnosticarlas y superar el estrés, las fobias y las obsesiones. Colombia: Editorial Planeta.
  • Armando Martí. (2022). Reflexiones para un nuevo camino.

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