La mejor deportista de Chile revela que fue abusada durante 12 años 

6 de julio del 2016

La atleta Érika Olivera, abanderada para los Olímpicos, rompió el silencio.

La mejor deportista de Chile revela que fue abusada durante 12 años 

La maratonista Érika Olivera fue elegida por votación para llevar la bandera de Chile en la apertura de los Juegos Olímpicos de Río que iniciarán en agosto próximo.  El pasado 21 de junio, recibió de manos de la presidenta Michelle Bachelet el reconocimiento.

En medio de los aplausos que ha recibido en su país por su talento, rompió el silencio frente a uno de los episidios más dolorosos que ha vivido.

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A sus 40 años, con el honor de ser la abanderada en la que será su última participación en las justas, reveló que fue violada entre los 5 y 17 años por su padrastro, un pastor evangélico de origen argentino que la amenazaba y la chantajeaba cuando quería ir a entrenar.

“Debo haber tenido cinco años la primera vez que me abusó. El dormitorio estaba empapelado con un papel mural rojo. Empezó mostrándomelo como un juego, con caricias y después fue avanzando. Esa primera vez no entendí lo que pasó, era una niña”, contó a El Mercurio.

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A partir de ese primer atropello, su infancia y adolescencia se transformaron en un infierno. Todos los lunes, cuando su mamá salía a la iglesia y ella regresaba del colegio, el hombre la accedía.

“Era el día más horrible (…) Mientras yo no me pude defender él hacía lo que quería conmigo”, recuerda Érika, madre de cinco hijos.

Cuando era consciente de lo que sucedía, tuvo el valor de contarle a su mamá, sin embargo debió retractarse tras ser amenazada por su padrastro, quien desde ese momento la presionaba cada vez que podía.

abanderada chilena

“Para ir a una carrera o salir a un entrenamiento, tenía que aceptar lo que él me decía(…), Si alguna vez oponía resistencia, no había plata para nada en la casa, no le pasaba plata a mi mamá”.

Luego de tanto sufrimiento, Érika Olivera salió de su casa. No volvió a saber nada de su madre y su padrastro, y después de tanto tiempo, busca justicia, pero está convencida de que lograrlo no es fácil.

“La única manera de hacer justicia que me queda es contar la verdad”, afirma.

Según las autoridades chilenas, el padrastro de la deportista salió hacia Argentina luego de que se publicara la dura confesión.

Olivera tiene grabado cada momento que vivió cuando era una niña. Pero gracias al deporte, su familia y sus aspiraciones, ha logrado vencer su temor para seguir adelante.

“Tengo una fuerza tremenda, una energía que me empuja y me ha dado la fortaleza para enfrentar una historia que no es fácil”.

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