La condenaron a cuatro años de cárcel por espiar a su esposo con una app

26 de noviembre del 2015

La aplicación daba detalles del sonido ambiente de las llamadas infiltradas.

La condenaron a cuatro años de cárcel por espiar a su esposo con una app

A cuatro años de cárcel fue condenada una mujer por un juez de Bogotá por espiar a su esposo a través de un software que instaló en el celular. Kienyke.com conoció detalles de la sentencia, que aunque fue proferida hace ya varios meses, hasta ahora sale a la luz pública. Algunos detalles de la misma, como los nombres e información de la mujer condenada y su esposo han sido cambiados u omitidos por petición de la fuente.

Lea también, ¿Una aplicación para monitorear los chats de otros en WhatsApp?

El juzgado que conoció el caso condenó a la mujer a cuatro años de cárcel por violación de datos personales, delito tipificado en el Código Penal y que contempla hasta ocho años de prisión. Sin embargo, por tener hijos menores de edad la condenada recibió el beneficio de la casa por cárcel.

También lea, ‘Chuzar’ teléfonos es más fácil de lo que parece.

Susana*, de 41 años, usó la aplicación Spyera, que se consigue en internet y tiene un valor de alrededor de dos millones y medio de pesos. La instaló en el celular de su esposo Jorge, de 48 años, sin que se diera cuenta, y desde su móvil rastreaba las llamabas que hacía y recibía su esposo, al igual que los mensajes y chats.

Susana y Jorge se casaron hace 12 años, y fruto de su relación tuvieron dos hijos, hoy día adolescentes. Sin embargo, en el 2009 iniciaron los problemas conyugales cuando Susana notó cambios en su esposo, según consta en su defensa durante el proceso.

Jorge llegaba tarde, no era la persona cariñosa que ella siempre conocía, lo que la llevó a pensar que le estaba siendo infiel. Los celos la llevaron primero a contratar un detective para que siguiera a su esposo, pero no pudo confirmar sus sospechas.

Mujer condenada por espiar a su esposo

Años después se enteró de un discreto y efectivo software para espiar llamadas. Susana decidió instalar en el celular de su esposo Spyera con el que podía escuchar las llamadas y conversaciones que sostenía Jorge. Según la investigación, el celular de Susana recibía una alerta cuando su esposo recibía una llamada.

Susana también seleccionaba los números de celular que quería que el software grabara. Además grababa los mensajes del Whatsapp, Facebook, Skype y otras aplicaciones, así como los mensajes de texto. De hecho, el software le permitió a Susana escuchar el sonido ambiente en cercanía al dispositivo móvil, por lo que podía escuchar lo que su marido hacía en cualquier momento y las conversaciones que sostenía con personas a su alrededor.

Asimismo, Susana podía activar la función del software para tomar fotos desde el celular donde lo tenía instalado. De hecho, consta en el expediente que Susana subió varias de esas fotos a una cuenta de Facebook falsa con el ánimo de dejar al descubierto a su esposo.

Después de este hecho la convivencia entre la pareja se volvió más conflictiva. Jorge decidió separarse, buscó asesoría jurídica y rastrearon el origen de las fotos que subían al perfil del Facebook falso, dejando al descubierto el software malicioso. Inmediatamente denunció a su esposa.

Mujer condenada por espiar a su esposo-01

El proceso penal inició a finales del 2012 y terminó el año pasado con un fallo condenatorio. La defensa de Susana argumentó que Susana estaba en todo su derecho de constatar la fidelidad de su esposo, incluso se argumentó la ira e intenso dolor a la hora de violar alguna intimidad.

Susana desde el principio no aceptó los cargos que le imputó la Fiscalía pero fue derrotada en un juicio que se manejó en completo hermetismo. En dicho proceso la Fiscalía reveló las grabaciones de las conversaciones que sostuvo Jorge en su intimidad y que fueron escuchadas por Susana.

En la sentencia, el juez explicó que la instalación del software que espía las llamadas no genera por sí solo un delito, sino que este se configuró en el momento en que se instaló sin el consentimiento de la persona que se espió. De hecho, el fallo expone que incluso a las autoridades del Estado encargadas de la inteligencia les está prohibida la interceptación de llamadas sin orden judicial, tal como pasó en el escándalo de las chuzadas.

La sentencia concluyó que a Jorge se le vulneraron sus derechos al exponerse sus datos e información privada sin su consentimiento, en este caso llamadas, mensajes y correos electrónicos. Hoy día la pareja de esposos está haciendo las respectivas diligencias para obtener el divorcio.

* Los nombres fueron cambiados a petición de la fuente que reveló datos de la sentencia.

Ver comentarios
KONTINÚA LEYENDO