“Si no es para mí, no es para nadie”: joven que apuñaló a su novia por celos

“Si no es para mí, no es para nadie”: joven que apuñaló a su novia por celos

17 de junio del 2015

Kelly está viva de milagro. Hace siete meses fue apuñalada por Yerson Neva Sáenz, su exnovio con quien compartió año y medio de su vida.

Hoy el confeso delincuente, por un aparente error de procedimiento penal por parte de la primer fiscal que tomó el caso, está purgando una condena de ocho años en la comodidad de su casa, en el norte de Bogotá, cuando a los ojos de muchas personas, incluida la juez que dictó sentencia, debería estar tras las rejas de una cárcel, según confiesa la misma víctima. Lea también: La trampa mortal que habría llevado a la muerte a una modelo en Cali.

Kelly, madre de un niño de cinco años, conoció a su agresor hace dos años y medio cuando ingresó a la empresa donde él trabajaba. Compartían mucho tiempo juntos, y al cabo de un par de meses se enamoraron.

Durante más de un año y medio tuvieron un noviazgo normal. Las cosas se descompusieron después de que ella fue trasladada de lugar de trabajo y la relación tomó un respiro. Celos, chismes y comentarios hicieron que el amor que se creía había entre los dos, se quebrara fácilmente. Lea también: Asesino prófugo venezolano se ocultaba en Colombia con ayuda de brujas.

Después de que Kelly aceptara el traslado, la relación empezó a tener trabas provenientes de varias direcciones: El hombre aprovechó para salir con varias mujeres; los celos de parte y parte se evidenciaron al máximo; reapareció la exmujer de Yerson Neva Sáenz, y el amor por parte de ella disminuía a pasos agigantados.

En agosto de 2014 Kelly, por bienestar personal y para retomar relaciones familiares que había abandonado por el noviazgo con Yerson, decidió dar un paso al costado y acabar con la desgastada relación. Lea también: Hombre mató a su amante durante un acto sexual.

Yerson Neva no soportó el hecho de que lo dejaran  y desde ese momento empezó a seguirla, con intensidad, los pasos a Kelly. La llamaba. La seguía. La esperaba. La vigilaba. Le escribía. Le lloraba. Le prometía. No había red social de ella que él no llenara con mensajes. Todos sus acercamientos pretendían lo mismo: que ella volviera a su lado y retomar la relación.

El 23 de noviembre de 2014 Neva parqueó su carro frente al Sena de la calle 63 con carrera 13, en Chapinero, donde Kelly estudiaba Administración de Empresas. Cuando la vio, la convenció para llevarla hasta su casa, en Normandía. El recorrido, extrañamente, se hizo acompañado de largos silencios.

A las 9:05 de la noche, Yerson parqueó el carro frente a una iglesia, a espaldas de la casa de Kelly, desde donde ella podía ver que la habitación de su hermano tenía la luz encendía durante todo el tiempo que estuvieron allí estacionados.

Violencia-de-generos-1

Yerson Neva Sáenz apuñaló en dos oportunidades a su exnovia porque ella no quería volver a su lado. Según la víctima un error en el procedimiento penal lo tiene con el beneficio de casa por cárcel.

El discurso de Yerson Neva fue el mismo que había tenido desde que ella le terminó. Kelly, al ver que la conversación no iba a cambiar de tema, y cansada de decirle al hombre de todas las formas posibles que no iría a volver a su lado, intentó abrir la puerta del auto para bajarse pero en cuestión de segundos sintió que Yerson estaba encima suyo. No se pudo mover. El sujeto reclinó la silla donde ella estaba sentada y Kelly quedó acostada. Eran las 9:36 de la noche.

Yerson Neva miró fijamente a Kelly y le dijo: “si usted no es para mí, no va a ser para nadie” y seguido le asestó un fuerte golpe en el costado derecho de tórax. Kelly se agarró la parte adolorida y pensó que se había tratado de un puño, pero cuando volvió a levantar las manos las tenía llenas de sangre.

Antes de que ella pudiera reaccionar o decir algo recibió la segunda puñalada. Se la propinó en el seno izquierdo y le afectó la vena mamaria principal; la primera llegó hasta el pulmón.

En medio de lágrimas, Kelly le imploró al agresor por su vida. Le rogó que la llevara a un hospital. La sangre emanaba con intensidad de las heridas. El miedo de muerte invadió la mente de la joven de 26 años.

Yerson Neva se quitó la chaqueta, tapó a Kelly, prendió el carro y arrancó. Ella, volteó la cabeza y volvió a ver hacia la habitación de su hermano que seguía encendida. Pensó en su familia, pero pensó más en su pequeño hijo, que a esa hora estaba esperándola para irse a dormir.

Kelly no supo por donde iban. Reconoció varias calles pero sentía que segundo a segundo perdía sus fuerzas. Se estaba muriendo.

Mientras Yerson conducía, ella -con las pocas fuerzas que tenía- le pedía que no la dejara morir. Él no decía nada, solo seguía manejando deprisa.

El carro ingresó a una carretera destapada. Kelly lo supo por el movimiento del automóvil. Abrió los ojos y vio por la ventana una pared de montaña. Sabía que Yerson Neva, el hombre de quien se enamoró durante año y medio y quien le seguía profesando su amor, la iba a dejar abandonada en un lugar alejado de la civilización.

El hombre detuvo el carro, se bajó y abrió la puerta del copiloto, donde estaba sentada Kelly. Ella con mínimas fuerzas y tapando las heridas con sus débiles manos, empezó a hablarle a su verdugo. Kelly le dijo que si le salvaba la vida se casaría con él. Inteligentemente le prometió que volvería a su lado y le dijo que él era el amor de su vida. Le pidió también una única y última oportunidad para demostrárselo. Él le creyó.

Llegaron a una clínica del norte de Bogotá. Yerson Neva, le dijo a los médicos que a su novia la habían herido en un atraco. Rumbo al hospital así habían convenido Kelly y su atacante. La mujer ingresó con signos vitales leves al centro médico. Según ella misma, los doctores le dijeron que se había salvado de milagro.

Kelly permaneció sin sentido tres días. Yerson Neva iba a visitarla todos los días. Intentaba no separarse de ella. Cuando Kelly despertó le contó la verdad a su hermano quien la confesó a su vez a la policía. A los pocos días, Yerson Neva fue detenido por agentes del CTI de la fiscalía y aceptó su culpabilidad.

El pasado 11 de junio Yerson Neva Saenz fue condenado a ocho años de prisión pero su defensa apeló y él sigue con el beneficio de casa por cárcel. A Kelly nunca la citaron para declarar contra su agresor. La primer fiscal del caso, Luz Esmerida Blandón, según Kelly, le dijo que por las circunstancias como se presentaron los hechos, el delito se tipificaba con agravantes, pero al parecer por un “error” de Blandón el delito quedó como una tentativa de homicidio doloso y no agravante. Hecho que reduce sustancialmente la condena del delincuente.

Kelly expuso su caso en www.Change.org, la mayor plataforma de peticiones del mundo, para que sea apoyado por la ciudadanía con la intensión de que Yerson Neva pague su intento de homicidio tras las rejas de una cárcel, le den una condena justa con el agravante que penalmente debería ser el correcto y que investiguen a la fiscal que permitió su libertad en primera instancia. Aquí los lectores pueden apoyar la petición de Kelly www.change.org/Kelly-Ni una mas