Su novio, un peluquero de Venecia, la habría asesinado a golpes

Su novio, un peluquero de Venecia, la habría asesinado a golpes

27 de junio del 2014

Ruth Milena Hurtado tenía 18 años. Había llegado a Bogotá en enero, buscando, como la mayoría de migrantes hacia la capital, un mejor futuro. Encontró trabajo de manicurista en un salón de belleza. En ese mismo lugar encontró un amor que el pasado fin de semana la llevó a la muerte. Fue asesinada a golpes, al parecer, por su novio.

El lunes festivo, a bordo de un taxi, llegaron al Cami Venecia dos personas: un hombre de tez morena y Ruth Milena Hurtado. La joven estaba desgonzada y llena de sangre. El hombre la llevaba en sus brazos. Al parecer, según la sintomatología con la que llegó al centro médico, había sido golpeada fuertemente.

John Jairo Guzmán, como fue identificado el sujeto que ingresó con la paciente, indicó que no la conocía. Dijo que a dos cuadras de aquel lugar se había encontrado a la joven tirada en el suelo. Según las autoridades, Guzmán también contó que al verla en mal estado de salud la recogió y la trasladó hasta el centro médico.

Minutos después de haber ingresado al centro asistencial, Ruth Milena, a quien de cariño le decían ‘Chiki’, falleció. Fuentes médicas indicaron que las causas de la muerte fueron múltiples traumatismos que afectaron órganos vitales y desencadenaron hemorragias internas.

Guzmán se quedó a la espera de alguna noticia sobre la joven. Funcionarios del centro asistencial, antes de darle la noticia a él, llamaron a la policía y reportaron el hecho. Cuando Guzmán fue informado sobre la muerte de Milena, basado en su versión inicial, de no conocer a la víctima, intentó marcharse. No se lo permitieron. Primero tendría que darle su versión a las autoridades.

Ruth MIlena Hurtado

Ruth Milena Hurtado tenía 18 años.

Cuando la patrulla llegó al Cami un taxista que esperaba afuera se les acercó. El transportador les pidió colaboración a los uniformados para cobrar una carrera. Les contó que un hombre de tez morena había ingresado con una joven y que no había salido a pagarle el servicio. Los policías le pidieron que esperara ahí. Si el pasajero estaba adentro mirarían la forma de colaborarle. El taxista aguardó, sin imaginar que él sería pieza clave para resolver un crimen.

Los uniformados se entrevistaron con John Jairo Guzmán. Según el comandante encargado de la estación de policía de Tunjuelito, coronel Javier Castro, las versiones que entregó Guzmán, quien trabajaba como peluquero en Venecia, fueron contradictorias y carecían de sentido. Frente a la autoridad el hombre mantuvo su versión, esta se desvaneció cuando le preguntaron al taxista si era el hombre que le adeudaba la carrera. Ante la respuesta positiva del transportador le tomaron una pequeña declaración.

El taxista contó que recogió a la pareja cerca de allí. Los dos habían salido de una casa ubicada en el barrio Venecia. El hombre paró el taxi y le pidió que los llevara a un hospital. El lugar más cercano fue el Cami Venecia, a pocas cuadras.

Estaban ante un hecho criminal y ante un hombre que por alguna razón mentía. El taxista guió a los policías hasta el lugar donde minutos antes había recogido al estilista y a Ruth Milena, una casa de inquilinato. El hombre confesó que ahí vivía junto con la joven que había muerto. Dentro de la habitación, según el coronel Castro, había rastros de violencia y sangre… mucha sangre.

Los criminalistas, basados en su investigación, pruebas, y apoyados por el dictamen médico que recibieron, confirmaron algo escalofriante: Ruth Milena falleció por una golpiza que le propinó, al parecer, John Jairo Guzmán, con quien mantenía una relación sentimental desde hace tres meses. Vivía a su lado hace dos.

Según parece, el peluquero, llevado por los celos y en medio de una fuerte discusión que sostuvo con la bella ‘Chiki’, en la intimidad de su habitación la golpeó con puños y patadas hasta dejarla inconsciente. Esa brutal acción ocurrió el domingo en horas de la noche.

“Milena era una joven alegre que quería estar mejor… por eso se vino para Bogotá… Ella no merecía haber muerto de esa manera… Aún no creo que esto sea verdad”, indicó Navis Martínez, madre de la joven, quien tuvo que viajar desde Putumayo para reclamar el cadáver de su pequeña hija.

“Ella me llamaba casi todos los días… Sus llamadas no eran muy largas… No se escuchaba alegre, pero siempre me decía y me recordaba que me quería mucho… La última vez que hablamos fue el sábado… Quedamos de vernos el domingo en la terminal… Aquí no estaba bien”, dijo la desconsolada madre.

Gracias a las pruebas encontradas por la policía, a la versión del taxista, y a investigaciones llevadas a cabo por las autoridades judiciales, se le dio captura a John Jairo Guzmán por el presunto delito de homicidio. El peluquero, ante un juez de control de garantías, aceptó los cargos en su contra, se le dictó medida de aseguramiento. Fue remitido a la cárcel Nacional La Modelo de Bogotá, desde donde deberá afrontar su proceso penal.