Historia de amor tras el asesinato del director de Medicina Legal de Barranquilla

Historia de amor tras el asesinato del director de Medicina Legal de Barranquilla

27 de Junio del 2016

Cuando se  reportó el asesinato de Eduardo Pinto Vilera, director de Medicina Legal en Barranquilla, su esposa se declaró sorprendida y abrumada. Sus lágrimas brotaban como ríos ante la mirada compasiva de las autoridades. Sin embargo, casi dos meses después, Dayana Hassim De la Hoz, viuda del funcionario, fue capturada y acusada por el homicidio de su esposo.

Jesús Gutiérrez Arrieta, ‘Chucho’, uno de los asesinos, confesó lo sucedido. Según el confeso asesino, él y su compañero ‘Ñeco’, quien aún se encuentra huyendo de la justicia, fueron contactados por Johan Beltrán, conductor de la familia Pinto. El plan era acabar con la vida del funcionario, por lo cual cobrarían tres millones de pesos, aunque al final recibieron 2’900.000.

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“Ella ya sabía” explicó Gutiérrez, mientras narra cómo se mantenía en contacto con sus contratantes. La rutina del director de Medicina Legal fue estudiada con detenimiento. Mientras él salía a sus labores, en muchos casos acompañado por su esposa y Beltrán, era seguido por los dos sicarios, que se vestían de diferente manera y cambiaban sus vehículos para no levantar sospechas. La mayor parte de la información la recogieron precisamente del conductor.

Cuando llegó el día del operativo, ‘Chucho’ y ‘Ñeco’ llegaron a un lugar acordado en un taxi. Bajaron cautelosamente en medio de la profunda oscuridad de la madrugada. En el lugar se encontraba parqueada una camioneta Kia, la misma de la familia Pinto. Ingresaron al vehículo, uno en el puesto de copiloto, y el otro en el puesto trasero.

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Nada parecía diferente a cualquier otro trabajo,  conversaron detalladamente sobre cómo ingresarían a la casa, y lo que harían en ella. De un momento a otro se percataron que además del conductor, había otra persona escuchando atentamente los detalles de ‘la vuelta’. Se trataba de Dayana, quien sin inmutarse ni mostrarse nerviosa en lo más mínimo ponía atención a cada palabra.

Beltrán los tranquilizó, se trataba de la esposa de Pinto, la persona que les iba a pagar por sus servicios. Ella estaba al tanto de la operación y desde las primeras horas del día estaba en la camioneta afinando los últimos detalles de la operación. “Aclaro que la esposa del muerto escuchó todas las conversaciones, que fueron muy claras, entre el señor Enrique (Beltrán) y mi persona, que fueron unas 15 o 20 llamadas”, explicó Gutiérrez posteriormente a las autoridades luego de ser interrogado por una serie de llamadas registradas en los teléfonos celulares de él y el conductor. También afirmó que Hassim y Beltrán tenían una relación.

Llegaron a la residencia, ubicada en el suroccidente de Barranquilla. Hassim salió primero. Esperó un rato y tomando valor, se acercó a la puerta, golpeó y llamó a su marido: “Amor ábreme, se me quedaron las llaves y unos papeles, ábreme”.

“La reacción fue fresca. Yo hasta me pregunté si ella sabía, pero al fin no dije nada”, explicó ‘Chucho’, sorprendido por la completa tranquilidad con que habló la mujer, por lo cual dudó un instante si ella sabía lo que iban a hacer.

Cuando Pinto abrió, los dos hombres, armados, entraron a la casa, amordazaron a la empleada del servicio, y posteriormente subieron al segundo piso encañonando siempre al funcionario. Allí ‘Ñeco realizó tres disparos, cuyo eco ensordecedor retumbó en toda la casa. El suelo y la cama de la pareja terminó manchada del rojo de la sangre del hombre, quien yacía muerto.

La mujer subió rápidamente, buscó en un armario y sacó unos fajos de billetes de dos mil pesos que sumaban $900.000. Lo entregó a uno de los agresores y dio por saldada la transacción.

El testimonio de Hassim causó dudas a las autoridades, pues esta expresaba que los hombres que entraron con ella a la casa venían a recoger un dinero, pero que terminaron intentando robarles. Posteriormente la confesión de uno de los actores materiales terminó por agudizar las sospechas. Pero fue un intento de cobrar un seguro de vida de $150 millones lo que provocó su orden de captura.

En la madrugada del lunes 27 de junio, Hassim fue capturada en su residencia luego de darse a conocer la confesión de “Chucho”, uno de los sicarios responsables de la muerte de Pinto.