Crimen de Marielle Franco: un símbolo de lucha en Brasil

19 de septiembre del 2019

La Fiscalía de ese país denuncia irregularidades en la investigación de su muerte.

Crimen de Marielle Franco: un símbolo de lucha en Brasil

En su último día como Fiscal General de la República en Brasil, Raquel Dodge, informó que denunció ante la Justicia de ese país al destituido asesor del Tribunal de Cuentas del Estado de Río de Janeiro, Domingos Inácio Brazão, y otras cuatro personas sospechosas de estar involucradas en los asesinatos de la concejala Marielle Franco y su conductor Anderson Gomes.

Hace un año y medio los dos fueron muertos a tiros al salir de una reunión política feminista en la ciudad de Río de Janeiro. Ahora la Fiscalía brasileña sospecha de que estas cinco personas han utilizado la oficina del Tribunal de Cuentas para interferir con la investigación.

La denuncia está basada en unos documentos que la Policía Federal envió a la Fiscalía, donde se mencionan las sospechas de que Brazão pudiera ser el autor intelectual del crimen que ha conmocionado la población brasileña desde el 2018.

Marielle Franco, una mujer negra que actuaba en favor de las minorías del Partido Socialismo y Libertad (PSOL), fue asesinada el mes de marzo del año anterior. Cámaras de vigilancia muestran que su vehículo fue seguido por los asesinos, que habrían llegado a la calle de la reunión antes que ella.

Las primeras informaciones oficiales sobre las investigaciones del caso, realizadas por la Policía de Rio de Janeiro, solo fueron divulgadas un año después del crimen. Dos hombres, ambos exmiembros de la Policía Militar, fueron señalados como autores de los disparos, y en estos momentos se encuentran en una prisión federal de Porto Velho, al norte de Brasil.

El sargento en la reserva Ronnie Lessa ha sido acusado de disparar los 13 tiros que cegaron la vida de Franco. Su detención provocó una gran conmoción en Brasil al saberse que era vecino del actual presidente Jair Bolsonaro. El mandatario aseguró que no tenía ningún tipo de relación con él y que también estaba interesado en los resultados de la investigación.

Lessa había rastreado durante meses la agenda pública de la concejal en Internet, según explicó hace seis meses el delegado de homicidios de Río, Giniton Lages, durante una rueda de prensa. Los investigadores recibieron información anónima de que él había sido el autor de los disparos en octubre pasado, pero las pesquisas en principio no apuntaban hacia nada relevante.

Sin embargo, cuando empezaron a investigar los 443 vehículos cobalt grises que circulaban en la ciudad – era este el auto usado por los asesinos. Por medio de las grabaciones de las cámaras de seguridad, observaron que la luz en un celular de los sospechosos indicaba una llamada entrante. Triangularon la ubicación del coche con la información de las torres de telefonía y poco a poco consiguieron llegar en los presuntos asesinos.

El otro detenido se llama Elcio Vieira de Queiroz, que había sido expulsado de la Policía Militar en 2011. Según las investigaciones policiales Vieira conducía el Cobalt gris que emboscó a la concejala en la fatídica noche. La jefa de prensa de Marielle, Fernanda Chaves, que la acompañaba ese día, fue la única que sobrevivió al ataque gracias a la decisión de tumbarse en el suelo del vehículo tras escuchar los primeros disparos.

Desde entonces, la familia y los copartidarios de Marielle le exigen a las autoridades brasileñas la resolución del caso. Crearon una campaña en las redes sociales con la pregunta: ¿Quién mató Marielle? Las respuestas dadas por los investigadores un año después del crimen, sin embargo, no les parecen satisfactorias. La Policía dice estar segura de que Lessa y Viera ejecutaron el crimen, pero ambos lo niegan.

La familia y los copartidarios de la concejala siguen activos en las redes sociales, pero ahora quieren saber quién mandó a matar a Marielle.

A principios de septiembre, la entonces fiscal general, Raquel Dodge, estudiaba la posibilidad de llevar las investigaciones al ámbito federal por supuestos fallos en las pesquisas hechas en Río de Janeiro. El pasado martes, el mismo día que dejó la Fiscalía, Dodge aseguró ver evidencias de que Brazão influyó en el curso de las investigaciones con el objetivo de que no se identificaran a los verdaderos culpables de los asesinatos.

El oficial de policía federal retirado Gilberto Ribeiro da Costa, la abogada Camila Moreira Lima Nogueira, el delegado federal Helio Khristian Cunha de Almeida y el policial militar Rodrigo Jorge Ferreira fueron denunciados por interferir en las investigaciones.

Según la Fiscalía, estos plantaban noticias falsas para confundir a los investigadores. “Brazão se rodeó de personas influyentes que lo ayudaron a realizar su plan de alejarse de la línea de investigación que podría identificarlo como el autor intelectual de los crímenes”, dice la nota de prensa de la Fiscalía.

El informe de la Policía Federal señala que Brazao es el principal sospechoso de ser el autor intelectual de los asesinatos de Marielle y Anderson. Se basa en el testimonio, la intercepción, la búsqueda, la incautación y el análisis de conversaciones a través de WhatsApp.

En estos momentos el caso ha sido denunciado ante el Tribunal Superior de Brasil y se espera su continuación con la llegada de un nuevo Fiscal General.

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