Con dos tiros se desenlaza crimen pasional en Bogotá

Con dos tiros se desenlaza crimen pasional en Bogotá

4 de abril del 2016

Eran las 4:30 de la madrugada de este lunes. El taxista Eduard Pulido estaba en una esquina del barrio El Socorro, localidad de Kennedy. Allí se encontraba con varios colegas tomándose un tinto para matar el frío que a esa hora acompañaba una fuerte llovizna bogotana.

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La charla entre Eduard y sus compañeros de trabajo se vio interrumpida con la presencia de otro hombre, que llegó al lugar a bordo de una motocicleta de bajo cilindraje.

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El motociclista, según los testigos, con la mirada buscó a Pulido, a quien llamó aparte. El taxista sabía que a partir de ese momento no sería una madrugada tranquila, el hombre que llegó buscaba los problemas que minutos más tarde encontró.

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Los hombres, narraron las autoridades, empezaron a discutir fuertemente. Testigos presenciales del hecho indicaron que una mujer fue el centro de la discusión entre los dos hombres.

En medio de los insultos y frente a varias personas sonaron dos disparos. Mientras el taxista de 30 años caía al suelo con heridas en su pecho, su contrincante huyó.

Colegas del hombre herido lo alzaron y lo llevaron al hospital de Kennedy. Aunque llegó con vida al área de urgencias, a los pocos minutos murió.

Según testigos y amigos de Pulido, él llevaba un par de años en el oficio y meses antes su agresor también ejercía la misma labor.

Los testigos del hecho dieron a conocer que la pelea se originó porque al parecer el taxista habría sostenido un acercamiento con la pareja sentimental del hombre que haló el gatillo.

Gracias a la rápida reacción de los taxistas que departían con la víctima, cuadras más abajo de donde ocurrieron los hechos, la policía logró la captura del motociclista.

Según la comandante de la localidad de Kennedy, coronel Yurian Romero, tras una larga persecución, en la que intervinieron taxistas y policías, el hombre fue capturado con el revólver en su poder.

Por vengar una ofensa pasional al hombre de 32 años tendrá que responder por dos cargos: porte ilegal de armas de fuego y homicidio, los cuales lo podrían poner más de 20 años tras las rejas.