Audrie y Daisy, dos jóvenes víctimas del ciberacoso

Foto: Netflix

Audrie y Daisy, dos jóvenes víctimas del ciberacoso

4 de abril del 2017

Dos jóvenes de 14 y 15 años fueron víctimas del ciberacoso. Audrie se suicidó cuando sus supuestos amigos subieron el vídeo de su violación a Internet. Daisy denunció lo que sucedió pero sus agresores no tuvieron un juicio justo.

Los casos de estas dos jóvenes norteamericanas fueron conocidos mediante un documental llamado Audrie y Daisy, de la plataforma Netflix. Sus creadores, los esposos Bonni Cohen y Jon Shenk, han sido nominados a premios internacionales por divulgar la historia de estas dos adolescentes que sucumbieron al abuso sexual y el ciberacoso.

Audrie: del ciberacoso al suicidio

En una fiesta, uno de los supuestos amigos de Audrie, de 15 años, aprovechó que estaba borracha. Diez jóvenes que estaban en la fiesta desnudaron a la joven, le pintaron el cuerpo con palabras obscenas y la violaron. Tomaron fotos de la escena y la subieron a Internet. A las pocas horas, la madre de Audrie la encontró sin vida en la bañera.

La fiesta fue el tres de septiembre de 2012, en la casa de una de las jóvenes de la escuela Saratoga High School de California. Esa noche Audrie estaba sin control. En la declaración ante la justicia, uno de los que estaba esa noche admitió que fue “una broma pesada”.

Uno de ellos le envió un mensaje de texto a un amigo que decía:

“Se durmió, le pintamos media cara de negro, el cuerpo, los senos. En la vagina decía ‘estuvo aquí’, en la pierna decía ‘más fuerte’ con una flecha apuntándole a la vagina. En la espalda decía ‘anal’ y una flecha hasta el ano, estaba cubierta de tinta por todas partes, fue gracioso”.

Al día siguiente Audrie le preguntó a su supuesto amigo qué había pasado, pues ella no se acordaba de nada. Solo hasta la hora del almuerzo se enteró de las imágenes. Le escribió a su amigo y él la tranquilizó diciéndole que la próxima semana ya todo pasaría y que lo olvidarían.

Toda la escuela había visto las fotos, para Audrie la vida se había acabado. Llamó a su madre para que la recogiera, pasó todo el día en su cuarto, cuando su madre fue a verla golpeó la puerta y le dijo: “¿Audrie, estás bien?”, ella no respondió.

Su madre abrió la puerta: estaba colgada en la ducha. La madre la bajó, a los tres minutos llegaron los paramédicos, la llevaron al hospital pero ya había muerto.

Falleció el 12 de septiembre, 12 días después de la violación. La policía arrestó a dos de los diez jóvenes de la escuela que estuvieron involucrados en el aberrante caso de ciberacoso y violación que terminó con la vida y los sueños de una joven.

Daisy: un juicio sin respuesta

La noche del ataque, Daisy de 14 años estaba con su amiga Paige de 13. Tomaron medio litro de tequila, lo mezclaron con vodka y Red Bull. Un amigo de su hermano mayor le escribió, él estaba con otros amigos en el sótano de su casa.

Ellos las recogieron y entraron a la casa por la ventana del sótano, escondiéndose de sus padres. A Paige la llevaron a otro cuarto, la amarraron, y abusaron sexualmente de ella. A Daisy la desafiaron a tomar más alcohol y ella lo hizo, perdió el conocimiento y corrió la misma suerte de su amiga.

Al finalizar, Paige tuvo que sacar a su amiga de la casa por la ventana del sótano, ellos la arrastraron hasta el auto. A las 4: 50 de la madrugada la madre de Daisy escuchó ruidos, Daisy estaba tirada en el jardín. Su madre se dio cuenta que sus partes intimas estaban muy enrojecidas.

En el hospital examinaron a las dos niñas acosadas, Daisy tuvo desgarro menor en perineo y de piel bajo los labios. El nivel de alcohol en la sangre fue de 0.135: estuvo a punto de caer en coma.

Los culpables, según reseña el documental, fueron Matt Barnett, quien le escribió a Daisy; Nick y Cole, dos de los mejores amigos del hermano de Daisy y Jordan, un compañero de equipo con quien entrenaba a diario. Del episodio grabaron un video, pero fue borrado y no se pudo recuperar.

El joven que abusó de Paige fue a juicio, fue el único que admitió lo que hizo. A dos de los jóvenes les retiraron los cargos por abuso sexual. Según la justicia, las relaciones sexuales fueron consentidas, así las víctimas estuvieran seminconscientes. Bernett se declaró culpable con dos años de libertad condicional.

El ciberacoso no ha terminado en este caso: en las redes sociales se acusa a las jóvenes de ser las culpables por el ataque. Daisy, ahora con 19 años, debe afrontar este problema todos los días, pero el documental con su caso le ha permitido crear un sitio web para ayudar a las víctimas de acoso sexual en Estados Unidos.