Cae acusado de hackear las fotos íntimas de Jennifer Lawrence y otras famosas

Cae acusado de hackear las fotos íntimas de Jennifer Lawrence y otras famosas

16 de marzo del 2016

El escándalo, sucedido entre el 2012 y 2014, que involucró imágenes íntimas que comprometieron a más de 50 famosas, ya tiene un responsable.

Su nombre es Ryan Collins, reside en la ciudad de Pensilvania, tiene 36 años y es acusado de la filtración de fotos íntimas de grandes actrices de Hollywood y cantantes reconocidas como Jennifer Lawrence y Kaley Cuoco, conocida por su papel de Penny en la serie estadounidense The Big Bang Theory.

Collins, quien aún no ha sido puesto bajo custodia, fue acusado en Los Ángeles por violar la Ley de fraude y abuso. Se declaró culpable de un cargo de acceso no autorizado a un ordenador protegido para obtener información.

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En la corte de Pensilvania se le ha condenado a más de 5 meses de prisión por violación a la privacidad de más de 50 cuentas de iCloud y 72 de Gmail.

Eventualmente las fotos lograron llegar a las páginas más concurridas de internet como Reddit y 4chan donde se esparcieron con rapidez.

El Departamento de Justicia no ha establecido aún cuáles eran los principales blancos de Collins o si se trataba de algún tipo de venganza en contra de las famosas.

Esta pena podrá ser rebajada a 18 meses por colaborar con las autoridades y aceptar cargos de “Pishing” y de piratería informática grave .

“La ley tiene que pasar por un proceso de reestructuración”, dijo Jennifer Lawrence para criticar que la justicia no es estricta con este tipo de irregularidades. “El simple hecho de tener material sexual de otra persona genera un poder superior sobre la víctima, y claramente el objetivo es sacar un beneficio de eso”, agregó la actriz en una entrevista con la revista Vanity en el 2014, cuando el escándalo estaba en auge.

Sin embargo aún falta por encontrar al responsable de publicar las imágenes en otros sitios de Internet, por lo que la investigación continúa.

Collins usaba un método poco ortodoxo, enviaba un correo haciéndose pasar por Apple o Google y pedía al usuario que confirmara diferente información como edad, ciudad y su contraseña.

“Mediante el acceso ilegal a detalles íntimos de sus víctimas, el Señor Collins ha violado la privacidad de estas personas, dejando secuelas emocionales, estrés, vergüenza y sensaciones de inseguridad en sus vidas diarias”, agrega el director del FBI en Los Ángeles, David Bowdich.