Más detalles de la “casa del terror” en California

Más detalles de la “casa del terror” en California

19 de enero del 2018

Todos los días eran iguales. Oscuros, bastante oscuros. La luz del día no era una opción, tampoco lo era la interacción con otros niños, debían resignarse a hablar entre hermanos y compartir el drama, tristeza de estar encadenados día y noche.

Esta desgarradora historia tiene lugar en un suburbio de Perris, Los Ángeles, donde un grupo de 13 hermanos debía padecer las consecuencias del maltrato y tortura por parte de sus padres.

Golpes con objetos contundentes como cadenas, palos, cables, estrangulamientos, eran el pan de cada día en el hogar de la familia Turpin, lugar que al ser registrado por las autoridades emanaba olores insoportables y a su vez indescriptibles.

Los 13 hermanos que están en un rango entre los dos y 29 años de edad, soñaban con algún día liberarse. Sin embargo, sabían que la posibilidad de hacerlo era bastante compleja. No tenían dispositivos tecnológicos, las puertas y ventanas estaban selladas, la mayor parte del día la pasaban amarrados, además, el hambre constante acababa con las fuerzas de elaborar un plan de fuga.

“Los más pequeños nunca habían visto la luz del día”, confesó la tía de los menores, que además aseguró que había perdido contacto con su hermana hace 19 años.

En el momento menos esperado

La gran oportunidad que el grupo de 13 hermanos estaba aguardando, llegó en el momento menos pensado. Tal y como sucede en las películas de terror hollywoodenses sucedió producto de un error de esos que consideran inadmisibles debido al nivel de maldad de la pareja.

Una de las hijas de David y Louise Turpin, aprovechó el descuido de sus padres. La adolescente de 17 años, logró soltarse de las ataduras, tomó un celular sobre el que no se conocía su existencia, llamó al 911 y realizó la denuncia ante las autoridades.

La menor acordó en la llamada esperar a la Policía a varios metros de su casa. Cuando las patrullas llegaron, el panorama fue desolador. “No parecía de 17 sino de 12 años, estaba completamente demacrada y su color de piel no era habitual”, afirmó uno de los agentes.

Posteriormente, se dirigieron a la residencia donde encontraron a sus doce hermanos en condiciones lamentables. Ropa en pésimo estado, atados con gran fuerza en pies y manos, todos con síntomas de desnutrición severa.

Los padres no supieron como explicar el porqué de las condiciones en las que tenían a sus hijos, por lo que fueron arrestados de forma inmediata y se les imputaron 12 cargos por tortura 12 de confinamiento, seis de abuso infantil y otros seis de abuso de adulto dependiente.

“Si los chicos eran encontrados lavándose por encima de la muñeca eran acusados de jugar con agua y encadenados… Compraban comida y dejaban que varios de sus hijos desnutridos la miraran, pero no la compartían”, señaló Mike Hestrin, fiscal encargado de llevar el caso.

Los hermanos fueron hospitalizados debido al mal estado en el que se encontraban y se recuperan satisfactoriamente. Lo curioso del caso, es que en la residencia también habitaban dos perros malteses, que a diferencia de los menores, estaban en perfectas condiciones de salud y fueron entregados en adopción.

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