¿El general José Leonardo Gallego mandó secuestrar, torturar y violar a Jineth Bedoya?

¿El general José Leonardo Gallego mandó secuestrar, torturar y violar a Jineth Bedoya?

1 de marzo del 2017

La periodista Jineth Bedoya llegó este miércoles 1 de marzo a los juzgados penales de Bogotá en compañía del Procurador General de la Nación, Fernando Carrillo, para contar, una vez más, su testimonio sobre lo sucedido el 25 de mayo de 2000, cuando fue secuestrada, torturada y violada cuando hacía una investigación periodística en la cárcel La Modelo.

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Durante la audiencia Bedoya aprovechó para vincular a un general de la República como presunto autor intelectual del crimen realizado en su contra: “Tengo que quitarme un gran peso de encima. He hablado mucho tiempo acerca de la importancia de que la justicia empiece a obrar sobre los autores intelectuales. Por eso, hoy en la audiencia  he mencionado abiertamente el nombre del general (r) de la Policía José Leonardo Gallego, que en ese tiempo era director de la Dijín”.

El general Gallego se desempeñó también director de la Policía Antinarcóticos. En el año 2006 fue destituido por violación de derechos humanos luego de estar al frente de la Operación Mariscal cuando era comandante de la Policía de Medellín.

Según Bedoya, el general está mencionado más de seis veces por diferentes testimonios como el autor intelectual del crimen, incluyendo las declaraciones de un exparamilitar en medio de un juicio de Justicia y Paz, en el que asegura que los eventos del 25 de mayo del 2000 se trataron de un favor para Gallego y ‘el Zar de las Esmeraldas’ Víctor Carranza.

“Que sea la justicia la que determine si este general de la República es responsable de mi secuestro, tortura y violación”, afirmó Bedoya.

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Días antes de la audiencia, por medio de un video, dio a conocer la decisión del Tribunal Superior de Bogotá de recordar por duodécima vez, y frente a sus agresores, su testimonio. Para la periodista, esto se trata de un acto “humillante que revictimiza”, por lo que su caso serviría para “no volver a a sentar una mujer en un estrado judicial frente a sus victimarios”.

La audiencia se realizó a puerta cerrada por orden del juez para proteger la dignidad de Bedoya, a pesar de que ella insistió que se permitiera la entrada los medios de comunicación, al igual que lo hizo el procurador Carrillo:  “Vamos a solicitarle al juez que sea pública la audiencia. Lo que reclamamos acá es justicia y como representante del Ministerio Público quiero llevar la representación de lo que no es una sola víctima sino los casos de decenas de mujeres que son víctimas de violencia sexual”.

Tras dos horas frente a los agresores, la periodista salió de los juzgados visiblemente afectada. Con voz entrecortada, y tratando de contener el llanto, contó a los medios de comunicación lo sucedido en la sala: “Acabo de ver cara a cara a uno de los hombres que me violó. Acabo de ver su cinismo, el mismo que tienen muchos de los paramilitares, guerrilleros y miembros de la Fuerza Pública que han vulnerado los derechos de las mujeres en el país”.

Se trataba de Alejandro Cárdenas Orozco, alias ‘J.J’, quien actualmente enfrenta una condena de 11 años por el secuestro y tortura de Bedoya. Ahora, junto con Jesús Emiro Pereira, alias ‘Huevo ‘e Pisca’, enfrenta cargos por la violación de la periodista. Pereira no estuvo presente en la audiencia.

El caso de agresión hacia Jineth Bedoya

La periodista asegura que lo que motivó el crimen fue la investigación periodística que para ese entonces desarrollaba al interior de la cárcel La Modelo, mientras trabajaba en la sección judicial del diario El Espectador, pasando cerca de 10 horas bajo el poder de sus agresores, quienes la habrían torturado y violado.

En esa prisión operaba con complicidad de los agentes del Inpec una red de tráfico de armamento, de secuestrados y corrupción que salpicó a miembros del ejército, la policía, paramilitares y guerrilleros. Aquella investigación fue importante para que se abrieran varios procesos para resolver los casos de desapariciones, asesinato e ingreso de armas que se vivieron al interior del centro penitenciario entre 1998 y 2001.

Jineth Bedoya se encontraba en la cárcel con el fin de entrevistar a Mario Jaimes Mejía, alias ‘El Panadero’, cabecilla paramilitar involucrado en dicha red. Esta situación provocó constantes enfrentamientos al interior de La Modelo, dejando varios muertos y desaparecidos a su paso.

El caso duró cerrado por 11 años, hasta que en el 2011 finalmente se reabrió gracias a la insistencia de la periodista, la Fundación para la Libertad de Prensa (Flip) y la Red Mundial de Defensa y Promoción de la Libertad de Expresión (IFEX).

¿Revictimización de la mujer?

Para Bedoya, tener que contar su testimonio por duodécima vez, después de casi 17 años, es un acto de revictimización que está prohibido por la ley 1257 del 2008, la cual dicta normas de sensibilización, prevención y sanción de formas de violencia y discriminación contra las mujeres.

“No voy a desistir un solo momento hasta que se haga justicia, no solo en mi caso. Lo que pasó en este juzgado debe servir como un precedente para que ninguna mujer víctima de violencia sexual vuelva a ser confrontada con sus victimarios cara a cara”.

Dicha ley asegura en artículo 8 que la mujer víctima será la encargada de “decidir voluntariamente si puede ser confrontada con el agresor en cualquiera de los espacios de atención y en los procedimientos administrativos, judiciales o de otro tipo”.

Sin embargo, en este caso no fue decisión de Jineth Bedoya estar cara a cara con J.J, sino que fue obligada por medio de una orden judicial.