‘Chuzar’ teléfonos es más fácil de lo que parece

‘Chuzar’ teléfonos es más fácil de lo que parece

13 de junio del 2014

“Quiero descubrir la clave de Facebook y Twitter de mi novia. Sospecho que me engaña. ¿Cuánto Vale?”

“Mi pareja me es infiel. ¿Podría conocer su historial de conversaciones en Whatspp?”

Estas son algunas de las preguntas que escuchan a diario personas que dicen ser ‘hackers’ y se ofrecen a conseguir información sin ningún apego a ley.

Interceptar comunicaciones o ‘chuzar’ es más común de lo que se cree. No hace falta tener un sofisticado sistema o contratar un experto en informática para tal fin.

KienyKe.com investigó el tema en el corazón de la venta de productos de tecnología en Bogotá: El sector de El Lago, al norte de Bogotá, donde descubrimos que este tipo de “servicios” se ofrece como pan caliente.

-Si quiere saber con quién habla su novia y qué tanto hace es muy sencillo, dijo Andrés, de unos 30 años, jalador de clientes. Asegura que instalar un software para espiar cuesta entre 600 mil y 900 mil pesos, dependiendo del celular de la víctima o en este caso, de la pareja sentimental.

–Depende del celular que se tenga. Por ejemplo, los iPhone son más caros porque necesitan una aplicación especial.

Según el vendedor, es una aplicación “confiable”, que por medio de una plataforma en Internet, hace posible escuchar las conversaciones de la víctima, leer las conversaciones de Whatsapp y mirar las fotos y archivos que contenga el celular, entre otros. Al preguntarle sobre la legalidad de la aplicación, asegura que es traída de Asia y se comercia sin ningún inconveniente en todo el mundo.

Para hacer una supuesta prueba de la aplicación, nos invita a un local sobre la calle 77 con carrera 14, a dos cuadras de Unilago. En ese sitio se comercian partes de computador, programas de contabilidad, diseño y también “ofrece” este tipo de programas para aquellos que estén interesados en investigar alguna posible infidelidad a su pareja.

Sextor del Lago en Bogotá

-La mayoría de clientes son mujeres, aunque cada vez hay más hombres- dice Andrés, quien confiesa que vende este producto hace más de tres años. Saca un viejo Iphone 4, que tiene instalado la aplicación por medio de un link. Y en efecto, todos los movimientos y conversaciones se pueden ver a través de una página en Internet (en ingles), después de ingresar su clave y usuario.

La trampa

¿Es posible “espiar” a alguien con solo tener el número de celular? Sí, responde Andrés. Solo basta con enviar un mensaje que motive a la víctima a instalar o abrir un link –videos y juegos, principalmente, que realmente es un virus o software malicioso, el cual se activa en el celular.

El espía logra conseguir desde claves de redes sociales, historial del chat, grabación de las llamadas, hasta la lista de contactos.

Aunque, por lo general, las personas toman sus precauciones al abrir los links, por lo que la mayoría de veces es su propia pareja quien instala el espía sin que la víctima se dé cuenta.

En otros casos, los ‘hacker’ pueden clonar las ‘simcard’ de los celulares. Ésta es instalada en un celular que no tiene micrófono y el espía puede escuchar las conversaciones. Este servicio cuesta 200 mil pesos.

Estafas

KienyKe.com consultó con Daniel Medina, gerente de Olimpia, empresa especializada en seguridad informática, creadores de aplicaciones para reconocimiento por medio de voz y rostro. Alerta sobre posibilidades de fraudes tan complejos como la misma interceptación.

Daniel Medina, Reconocimiento facial

El experto contó que algunos delincuentes publican en las redes sociales avisos como: “Mire las conversaciones de su pareja”. La víctima debe pagar con tarjeta de crédito, luego le encriptan el celular o pc con una compleja clave para exigir un rescate, que pueden ser miles de dólares consignados a una cuenta en el exterior de difícil rastreo.

-La víctima, por intentar espiar a su pareja, termina cayendo en una estafa y luego es obligada a consignar una cantidad determinada si quiere recuperar la información que se encuentre en el equipo.

Sin embargo, para Medina no es extraño que realmente se esté ofreciendo este tipo de software en las calles de Bogotá. En plataformas especializadas en el comercio de tecnología -parecidos a eBay- dice que se pueden conseguir aplicaciones que pueden costar hasta 200 dólares. Lo que quiere decir que en el sector de El Lago ofrecen estas aplicaciones por el doble del precio.

Por ser aplicaciones creadas fuera del país es más difícil que las autoridades colombianas puedan regularlas. -En esos países (en Asia, principalmente), las aplicaciones pueden ser legales. La ciudadanía debe saber que esto es un delito, así sea las comunicaciones de la pareja sentimental- dice el experto.

Pese a que en la mayoría de casos pueden ser personas que quieran indagar sobre sus parejas sentimentales para descubrir o no una infidelidad, por ejemplo, muchos pueden ser víctimas sin saberlo. Sus teléfonos pueden ser utilizados para cometer extorsiones, enviar correos electrónicos con información criminal y planear asesinatos, entre otros.

¿Cómo puedo saber si estoy ‘chuzado’?

Expertos del asunto cuentan que esto no es fácil, pero sí existen señales que pueden llevar a sospechar que se está siendo espiado.

“A veces Internet se vuelve lento en el teléfono y la gente cree que es por tener muchas aplicaciones. También se escucha un eco extraño al hablar, como si la persona que nos llama estuviera dentro de un baño o una caja, y algunas personas reciben llamadas de número extraños, que al contestar nadie les responde”, comenta Medina.

Las principales víctimas son personas que tienen celulares de alta gama, que por lo general cuentan con plan de datos, que notan cómo sus planes de internet se consumen con mayor rapidez sin motivos aparentes. Esta es otra señal que indica que la información del celular la pueden transferir a algún servidor.

En ocasiones el celular se recalienta, lo que significa que trabaja más de lo normal por el procesamiento de información.

Whatsapp

 ¿Qué dice la policía?

Fuentes de la policía aseguran que tienen conocimiento de este tipo delito de interceptación ilícita de comunicaciones, que podría dar una pena de entre 3 y 6 años,  sin embargo, en muchos casos no es denunciado por las víctimas.

En  agosto de 2012, el gobierno expidió el Decreto 1704 que reglamenta la  interceptación de comunicaciones y  exhorta a la fiscalía para encontrar  pruebas y personas que hayan cometido este delito. El decreto obliga a los proveedores de internet a suministrar información a las autoridades  y ésta es conservada hasta por cinco años.