La cocaína y otras drogas que se consumen en Bogotá son altamente adulteradas

La cocaína y otras drogas que se consumen en Bogotá son altamente adulteradas

13 de abril del 2016

Un estudio realizado por la corporación Acción Técnica Social (ATS) informó que los estupefacientes que se expenden en las calles de Bogotá, presentan alto grado de adulteración.

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La investigación aseguró que durante el año 2015 se recogieron 842 muestras de sustancias psicoactivas de diferente procedencia. En lo corrido de este año se han recaudado 420 sustancias.

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La droga más adulterada en la ciudad es la cocaína. “Esta sustancia es alterada con cafeína, levamisol, fenacetina y antibióticos, según el informe. El grado de pureza de la cocaína que consumen los bogotanos está entre el 25 y 50 por ciento”, aseguró la ATS.

Por otro lado, la cocaína rosa, también más conocida como 2-CB, es una combinación entre cocaína, ketamina, éxtasis y metanfetaminas. En ocasiones no se encuentran rastros de la droga sintética 2-CB.

La corporación indica que la adulteración de estas sustancias puede incidir en el aumento a la adicción. Las personas crean una dependencia física y psicológica más fuerte, dice el estudio.

El éxtasis también es uno de los productos más alterados en la capital, es mezclado con  anfetamina, cafeína y reemplazado por sustancias como las catinonas y metanfetaminas .

La catinona es popular por su “fuerte acción estimulante con efectos psicodélicos que puede generar comportamientos agresivos, taquicardia y paranoia”, como lo afirma el estudio.

El LSD es una droga que generalmente es sustituida por el DOC, un narcótico considerado como el más peligroso del mundo. Es más fuerte que el mismo LSD y provoca incremento del ritmo cardíaco, miedo, ansiedad, bucles mentales y otros efectos que alteran el sistema nervioso.

Por otro lado, la marihuana tiene una mayor concentración de Tetrahidrocannabinol (THC). El ‘creepy’ tiene 18 por ciento de este componente, lo normal está entre el 2 y 7 por ciento. Esta alteración podría provocar daños como la pérdida de memoria y problemas de concentración.

“Los daños cognitivos ocasionados por este tipo de marihuana se presentan cada vez más rápido entre los consumidores: un fumador habitual de hierba tardaba entre 10 y 15 años para experimentar situaciones de pérdida de memoria y falta de concentración, ahora con el cannabis de alta potencia estos daños pueden presentarse y manifestarse a los cinco años de consumo”, concluyó el informe.