Sus hijastros lo mataron con 43 puñaladas

Sus hijastros lo mataron con 43 puñaladas

11 de junio del 2016

Los asesinos conocían muy bien a su víctima. Aunque no convivían con él, eran los hijos de la mujer que amó.

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Según los familiares de Jairo Rojas, como se llamaba el muerto, afirman que lo asesinaron dos de sus hijastros y que ellos mismos, sin resignación alguna, fueron quienes avisaron sobre el crimen.

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“Vaya que allá le dejé a ese cucho pirobo botado. Quedó muerto para que nunca se les olvide que nosotros lo matamos”, fue lo que telefónicamente le dijo uno de los asesinos a su propia hermana, otra hijastra de Jairito, como ella le decía.

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La joven colgó el teléfono y salió corriendo hacia la casa de Rojas, en el barrio La Belleza, al sur oriente de Bogotá. En la puerta de la humilde vivienda halló las primeras muestras de una tragedia que confirmaría minutos más tarde en compañía de la policía local.

El odio de los hijastros hacia Jairo inició al mismo tiempo que la relación que él entabló con Ana García, que era madre de cuatro varones y dos mujeres, unos doce años atrás. Los problemas llegaron también casi al mismo tiempo.

Cuando los jóvenes visitaban a su mamá y a su nueva pareja, según se lo contaron a Q´hubo, las amenazas de ellos hacia él no se hacían esperar. También dicen que los jóvenes robaban e intimidaban constantemente a Julio, quien en varias oportunidades tuvo que arrodillarse y rogar para que no lo mataran.

Un infarto se llevó a Ana hace un par de meses. Tras la muerte de la mujer, los jóvenes con fuertes amenazas sacaron a Jairo de la casa que él había comprado junto con su esposa.

Desde que salió de esa residencia vivía en arriendo en el lugar donde el pasado fin de semana fue brutalmente asesinado. Cuando la policía y la hermana de los presuntos asesinos ingresaron, en las paredes se evidenciaba la salpicadura de la violencia que habían ejercido contra él. El cadáver de Jairo se hallaba, literalmente, en la mitad de un charco que su propia sangre había formado. Según el dictamen forense, le propinaron 43 puñaladas.