El crimen pasional que enluta al Valle del Cauca

El crimen pasional que enluta al Valle del Cauca

2 de diciembre del 2014

Tenía 18 años, dos hijos y fue asesinada. El padre de sus pequeños, con quien vivía hace más de tres años, le propinó tres tiros y luego se suicidó. El hecho ocurrió en Palmira, Valle del Cauca.

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Se llamaba Jhona Díaz Betancourt. Su verdugo, Óliver Chacón, era 28 años mayor que ella; tenía 46. Según Cristina Betancourt, madre de Jhona y quien fue testigo del crimen, su hija y Óliver se conocieron hace más de tres años, cuando Jhona se fue de su casa a vivir donde una prima.

Él era dueño de una planta recicladora, tenía familia y un hijo de la misma edad de Jhona. Sin que la amplia diferencia de edades fuera relevante para él, empezó a cortejar a la niña quien para aquella fecha tenía 15 años y estaba en tercero de bachillerato.

Con facilidad el hombre conquistó a la estudiante. Chacón dejó su hogar y al poco tiempo se llevó a vivir a la joven a quien embarazó al cabo de unos meses.

Johna Diaz

Jhona Díaz Betancourt tenía 18 años, deja dos hijos pequeños que están al cuidado de los familiares de ella.

Según Marlon Betancourt, hermano de Jhona, la vida de ella junto a aquel sujeto fue un verdadero infierno. Él, aprovechándose de varias circunstancias como dinero, edad y su carácter explosivo, sometía a la joven a constantes maltratos.

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Hace tres semanas, tras reiterativas discusiones, Jhona tomó fuerzas y decidió separarse del padre de sus hijos. El hombre se marchó de la casa donde vivían con los dos niños.

Cuenta la madre de la joven que, durante el poco tiempo que vivieron separados, él la llamaba constantemente y le insistía para que volvieran. “Jhona estaba resuelta a separarse. No quería volver con él. La agredía mucho”, le explicó su hermano Marlon a KienyKe.com.

El pasado sábado, día del crimen, Jhona estaba con su madre en el centro de Palmira; recibió una llamada de Chacón quien, según Cristina, le volvió a pedir que volviera a su lado. “No voy a descansar hasta que usted vuelva conmigo”, fueron la palabras con las que Chacón terminó la conversación.

Johna Diaz

Óliver y Jhona, de 46 y 18 años respectivamente, se conocieron cuando ella tenía 15. Según familiares de la joven, él la agredía constantemente.

Madre e hija se subieron a una moto y cruzaron frente a la casa de Jhona. El carro de Oliver estaba parqueado afuera de la residencia. La joven le dijo a su madre que se detuviera. Le iba a decir a Óliver que se fuera de su casa.

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Cristina parqueó la moto al lado del carro. Jhona se bajó y le dijo a su madre que la esperara. La joven entró a su casa, encendió la luz y Óliver estaba sentado en el comedor. Según Cristina, con un arma de fuego en sus manos. Chachón le apuntó a la madre de sus hijos, ella gritó – mamá – y salió corriendo.

Al alcanzar la calle Jhona se resbaló y cayó a pocos metros de su mamá. Óliver la persigió.

Mientras que la joven intentó levantarse sonaron los tres disparos que acabaron con su vida. Segundos después un cuarto tiro se escuchó. Oliver, tras asesinar a la mujer, levantó el arma, la ubicó en su barbilla y haló el gatillo. Su cadáver quedo junto al de ella. Los dos murieron instantáneamente.