Así operaban ‘Los Reyes de la Marihuana’

Así operaban ‘Los Reyes de la Marihuana’

7 de febrero del 2018

La Fiscalía General de la Nación confirmó en la tarde del miércoles la desmantelación de la organización “Los Reyes de la Marihuana”, la más grande del país, que se encargaba del cultivo, transporte y entrega de estupefacientes, especialmente en Cauca y Antioquia.

Según información del ente investigador, es la primera vez que se logra identificar toda una cadena de narcotráfico en el país, desde la compra de las semillas hasta la venta al consumidor. En las investigaciones descubrieron que la estructura criminal utilizó tecnología de punta para producir y almacenar los estupefacientes.

“Los Reyes de la Marihuana” tenían un riguroso y sofisticado proceso para todo dentro de su organización, pero, con dos años de investigaciones por parte de la Fiscalía, se pudo descubrir por medio de interceptaciones, seguimientos y verificaciones, cómo y dónde trabajaban y así se logró la captura de 31 presuntos integrantes de la misma, donde figura uno de los que sería cabecilla del grupo al margen de la ley.

Los operativos, realizados en Cauca, Antioquia, Valle del Cauca, Bogotá y los Llanos Orientales culminaron con la incautación de 10 vehículos, 27 celulares, 5 armas de fuego y sustancias estupefacientes, aún sin tener el total exacto de la cuantía.

La tecnología  jugaba un papel fundamental en la producción y distribución de marihuana

Con la tecnología que se utiliza en los invernaderos paisas donde se producen las flores, la estructura lograba que la marihuana tuviera un 30 por ciento más de efecto, lo que de entrada elevaba los costos para el consumidor. Además, tenían su propio Call Center para solicitar la distribución de mercancía, tal cual lo haría un supermercado de cadena. Incluso, los jíbaros tenían acceso a ‘caletas electrónicas’ en las aceras de algunas viviendas, donde con solo un botón corrían una matera y sacaban el estupefaciente.

El alumbrado público también servía de lugar de venta del alucinógeno. Existían algunos con adaptaciones para subir y bajar una canastilla, con el fin de bajar el estupefaciente y subir el dinero recaudado.

Los cultivos eran elaborados principalmente en zonas rurales de municipios como Toribio, Caloto y Corinto, donde las personas de la estructura explotaban a los campesinos e indígenas que vivían allí, expropiándolos de sus cultivos y poniéndolos a trabajar con salarios ínfimos.

Luego de tener el estupefaciente, se distribuían desde el Cauca para algunas capitales del país, como Medellín y Bogotá. Hasta las ‘plazas de vicio’ llegaba la droga por medio de empresas de mensajería, camiones adaptados con caletas, transporte público de pasajeros y pesado que se dedicaba al transporte de productos agrícolas.

Así operaban en Medellín

Los estupefacientes llegaban a los llamados centros de acopio, donde se almacenaba. Por lo general, eran almacenados en residencias de estratos altos, ubicados en los barrios Belén, El Poblado, Laureles, y otras zonas donde el estrato socioeconómico oscila entre 5 y 6.

Se conoció que las personas que se dedicaban a la venta al menudeo de la droga en la ciudad en su mayoría eran menores de edad, lo que evidencia una violación al Código del menor.

Sobre el tema, el alcalde de Medellín, Federico Gutiérrez, invitó a los padres de familia a que estén muy pendientes de los niños, pues uno de los accionares delictivos de la estructura era regalar dulces a los menores, con sustancias alucinógenas para crear dependencia en ellos, y así aumentar el número de clientes.

“Un país que esté inundado en droga no tiene como estar bien”Federico Gutiérrez Zuluaga

Se conoció también que la marihuana no era el único producto con el que traficaban. La investigación descubrió que a los consumidores se les ofrecía drogas sintéticas como el LSD líquido, éxtasis en pastillas, popper y cocaína.

Incluso, el LSD era distribuido en chupetas y gomas para ser más innovadores en sus presentaciones y también para incitar a la población más joven a consumir sus estupefacientes.

Hasta $40.000.000 de ganancias podía producir un expendio de la banda semanalmente.

Tras la operación, que se denominó “Génesis”, las autoridades lograron la captura, entre otras cosas, de alias ‘El mono’, ‘Jeringa’ y ‘Eliza’, quienes son los dueños de los cultivos de marihuana de la estructura. Además, alias ‘Tony’, quien era el propietario de los principales expendios del Barrio Antioquia, en Medellín, también fue puesto a disposición de las autoridades.

Todos ellos deberán responder por los delitos de concierto para delinquir con fines del narcotráfico; tráfico, fabricación y porte de estupefacientes agravado; destinación ilícita de bienes muebles e inmuebles; uso de menores de edad para la comisión de delitos; tráfico y porte de armas de fuego y municiones, y cultivos ilícitos.

Sobre los hechos, el fiscal General de la Nación, Néstor Humberto Martínez, sentenció: “Esta es la primera investigación en la que la Fiscalía General de la Nación identifica toda la estructura criminal, desde el cultivo, hasta el narcomenudeo, en una industria ilícita que tanto daño le está haciendo a Colombia”.