El ‘tsunami’ que desmanteló la banda ‘Los Aguilar’

Foto: Policía de Antioquia

El ‘tsunami’ que desmanteló la banda ‘Los Aguilar’

5 de julio del 2017

En una operación sin precedentes, la Seccional de Investigación Criminal e Inteligencia de la Policía de Antioquia, en coordinación con la Fiscalía General de la Nación y la Gobernación de Antioquia, logró desmantelar el grupo delincuencial ‘Los Aguilar’, que tenían el poder sobre la actividad del microtráfico en el Suroeste antioqueño, especialmente en el municipio de Fredonia.

La banda, cuyos cabecillas hacen parte de una misma familia -de ahí el nombre de la organización-, generaba al año una renta criminal de más de 12.000 millones de pesos gracias a la venta de cerca de un millón y medio de dosis de droga y la extorsión a 240 comerciantes. 

‘Los Aguilar’ operaban bajo el apadrinazgo del Clan del Golfo y, por eso, la desmantelación de su operación cobra más importancia para las autoridades.

“Esta es la operación más grande que llevamos entre 2016 y 2017. Requirió un año de investigación”.Coronel Wilson Pardo, comandante de Policía Antioquia. 

Para el gobernador Luis Pérez Gutiérrez, “este puede ser el operativo más importante contra las bandas criminales en los últimos años. Esta banda estaba involucrada en el narcotráfico, en homicidios, en el uso de menores para actos delincuenciales y controlaba Fredonia y los municipios vecinos”.

Detalles de la operación

Un tsunami es lo que mejor describe esta gran intervención – por eso la operación tomó ese nombre – que les permitió a las autoridades desmantelar esta banda liderada por miembros de una misma familia.

Requirió la participación de más de 600 policías, 11 fiscales y dio grandes resultados: la captura y judicialización de 68 personas; la demolición de cinco inmuebles; la ocupación de otros 11, entre ellos tres fincas de recreo de lujo; tres viviendas selladas; tres establecimientos comerciales ocupados y la extinción del derecho de dominio de siete motociletas, una camioneta y un automovil, que en conjunto superan los 5.000 millones de pesos.

El comandante Wilson Pardo le explicó a Kienyke.com que este operativo es “un golpe duro, contundente y eficiente de parte de las autoridades”.

Y añadió: “Cayó alias ‘Wilson Aguilar’, que era el jefe de la organización; su esposa, alias ‘Sandra’, que manejaba las finanzas, y sus dos hijos, alias ‘Santiago’, distribuidor de los estupefacientes, y alias ‘Daniel’, encargado del ala militar y de ordenar los homicidios”.

‘Wilson Aguilar’, detalló el funcionario, dirigía las operaciones del grupo delincuencial desde 2012 cuando en disputa por el territorio fue asesinado Carlos Mario Echeverry, alias ‘Quiqui’. Además, mantenía contacto directo con alias ‘Misas’, enlace con el Clan del Golfo y grupos del Área Metropolitana del Valle de Aburrá, cuyo centro de poder se concentra en el municipio de Caldas.

Foto: Policía de Antioquia

Foto: Policía de Antioquia

En total, con Tsunami se ejecutaron 43 allanamientos que permitieron la captura de todos los cabecillas y de integrantes que desempeñaban un papel importante en la organización.

Uno de ellos es alias ‘Nannys’, jefe de sicarios, a quien le fueron capturados también 16 de sus subalternos, los cuales están sindicados de no menos de 32 homicidios desde 2012.

Otro que cayó fue alias “Santy’, jefe logístico quien junto con su compañera sentimental, alias ‘Kelly’, coordinaba el manejo de las plazas de venta de estupefacientes y tenían bajo su mando más de 34 personas.

Fue capturado además alias ‘El Costeño’, quien se encargaba de la distribución de los estupefacientes en todas las plazas de venta, entre las que llama la atención la ubicada en la cárcel municipal. En el operativo cayeron guardianes del Inpec que fueron cómplices.

Todo el accional de ‘Los Aguilar’ se concentraba especialmente en los barrios Guayabal y Calle Abajo, de Fredonia, en el corregimiento Palomos y las veredas Uvital, Murrapal y La Garrucha. En estos lugares tenían viviendas y fincas, que rotaban con regularidad para evadir a las autoridades.

Para la venta de los estupefacientes, esta banda utilizaba la modalidad de entrega a domicilio con la implementación de comunicación vía Whatsapp, Pin y Telegram.

Cada dos días, además, realizaban grandes consignaciones de dinero en dos cuentas bancarias que fueron congeladas.

Todos los capturados deberán responder por los delitos de concierto para delinquir agravado; homicidio agravado y tentativa de homicidio; lesiones personales; desplazamiento forzado; porte tráfico o fabricación de estupefacientes; tráfico, fabricación y porte de armas de fuego; instrumentalización de menores para la comisión actos delictivos y destinación ilícita de muebles para la ejecución de delitos y amenazas.