Habría entrado por error al congelador en el que murió

Habría entrado por error al congelador en el que murió

18 de septiembre del 2017

Los familiares de Kenneka Jenkins, una joven de 19 años, no salen del asombro. Lo que parecía una noche habitual de fiesta terminó en la desaparición de su hija y en un caso que ni la Policía de Chicago ha podido resolver.

Corría la noche del viernes 8 de septiembre cuando Kenneka le avisó a su madre que en compañía de unos amigos iría a celebrar la consecución de un nuevo trabajo en un asilo de ancianos. A las 11:30 de la noche la joven abandonó su casa con rumbo al Hotel Crowne Plaza, donde era esperada por una multitud para llevar a cabo la reunión.

Según sus amigos, Jenkins llegó al hotel bastante feliz, ya que había conseguido el que consideraba el trabajo de sus sueños, por su gran pasión por el cuidado y protección de los adultos mayores. A la 1:30 de la madrugada del sábado, comenzó a intercambiar mensajes con su hermana, en ellos expresaba nuevamente su felicidad por su trabajo y porque la estaba pasando bien en compañía de sus amigos.

Repentinamente Kenneka desapareció de la fiesta, sus amigos la buscaron desesperadamente por el hotel, pero no la encontraron. Su preocupación aumentó cuando encontraron todas sus pertenencias en el lobby, y su vehículo permanecía intacto en el parqueadero.

Los jóvenes desesperados dieron aviso a los familiares, quienes se encargaron de reportar lo sucedido a las autoridades policiales que inmediatamente iniciaron las labores de búsqueda.

Después de varias horas de búsqueda, las autoridades encontraron el cuerpo sin vida de Kenneka Jenkins en uno de los congeladores de la cocina del hotel, un sitio que es de difícil acceso y al que solo puede ingresar personal autorizado.

Los familiares apuntaron a un posible caso de asesinato, sin embargo, el cuerpo no presentaba señales de tortura o maltrato, por lo que las autoridades de policía decidieron no presentar sus hipótesis hasta no tener avanzadas las investigaciones. Solicitaron las cintas de las cámaras de seguridad e iniciaron a ver más de 48 horas de video con el fin de esclarecer lo sucedido en la madrugada del 9 de septiembre.

Por respeto a la memoria de la joven, las autoridades deciden no mostrar ni hablar de los videos con la opinión pública. No obstante, Andrew Holmes (representante de la familia Jenkins) aseguró que en las cintas de seguridad se ve a la joven entrando al congelador por voluntad propia.

Kanneka parecía estar caminando desesperadamente buscando una salida del lugar, vio la enorme puerta e ingreso a ella, pero al parecer quedó atrapada y lastimosamente falleció”, puntualizó el abogado debido a las acusaciones de un posible suicidio.

Mientras tanto las autoridades aseguran que no tienen claridad sobre lo sucedido en la madrugada del 9 de septiembre. Asimismo, le solicitaron a la comunidad no sacar conclusiones apresuradas frente al tema por respeto a la memoria de la joven y sus familiares.