El pedófilo que evadió la justicia por 45 años y cuatro continentes

El pedófilo que evadió la justicia por 45 años y cuatro continentes

15 de Mayo del 2014

Después de conocer el caso de William Vahey, de 64 años, las autoridades estadounidenses se preguntaron ¿cómo es posible que un pedófilo pueda estar libre durante 45 años? Vahey ejerció como docente y aprovechó su cargo para abusar de cientos de niños de los más exclusivos colegios en cuatro continentes del mundo.

Lo describen como alguien carismático, entretenido, querido por la comunidad estudiantil y amante de las excursiones a lugares exóticos con sus alumnos. Además siempre era el primero en llegar por la mañana y el último en irse.

Esta fue la imagen pública que Vahey cultivó con sumo cuidado durante más de cuatro décadas, hasta que una empleada doméstica se robó una memoria USB y encontró fotos de sus viajes a África, Panamá y Costa Rica en las que el profesor de Historia aparecía con niños inconscientes tocando sus partes íntimas.

El FBI reveló que al menos 90 niños estaban en las imágenes. El martes pasado, la agencia dijo que ahora ha sido “contactada por varios centenares de individuos de todo el mundo que desean hablar con nosotros como potenciales víctimas o quieren proveer información en la actual pesquisa”.

William Vahey

Al parecer varias de las víctimas no sabían que habían sido abusados. Las galletas Oreo mezcladas con pastillas para dormir los  dejaba a su merced para ser fotografiados.

El estadounidense – nacido West Point (Nueva York) – empezó su carrera en el ámbito docente en el Colegio Americano de Teherán, en Irán. Después trabajó en Oriente Medio y Europa donde enseñó historia y ciencias sociales. En la mayoría de veces se desempeñó como profesor de estudiantes de octavo y noveno grado y además entrenaba a jugadores de básquetbol, reveló la agencia AP.

Cuando llegó a Arabia Saudita el carismático docente se había casado y tenía dos hijos con Jean Vahey, una mujer que se convirtió en directora administrativa en centros educativos foráneos.

¿Es culpa del sistema judicial?

En 1969, mucho antes de empezar formalmente su carrera en la docencia, fue arrestado y acusado de abuso sexual infantil. En esos momentos tenía 20 años y confesó a la policía que había “pellizcado” los genitales de ocho niños, de entre los siete y nueve años, mientras él les enseñaba a nadar en una escuela de Orange Country, California.

Pese a su comportamiento criminal, una psiquiatra lo diagnosticó como un joven con “personalidad inadecuada” y aseguró que ese hecho no lo predisponía a realizar más ofensas sexuales contra más niños. Como si fuera poco, la corte permitió a Vahey que trabajara en una escuela pública como asistente después de su detención.

Solo recibió una sentencia de noventa días y libertad condicional de cinco años. Tres años después, en 1972, la justicia le otorgó permiso para  salir el país, luego de su graduación universitaria.

Dan Scott, sargento detective retirado que trabajó durante 26 años para el Departamento del Sheriff de Los Ángeles (California), dijo que este tipo de absoluciones eran comunes en esa época. “Nadie perseguía  a los abusadores sexuales”, sostuvo.

En 2004 cuando Estados Unidos publicó en internet el listado de los criminales sexuales, el nombre de William Vahey no fue incluido porque no residía en el país.

Durante su estadía de doce años en Arabia Saudita, el docente recibió un certificado de director. Esto sucedió en 1986,  justo siete meses antes de que una ley determinara que todo nuevo docente debía someterse a chequeos de antecedentes penales. Mike Yaple, vocero del Departamento de Educación de ese país, aseveró que no hay un registro que determine si Vahey alguna vez se sometió a algún chequeo antes de obtener el certificado.

Pero Vahey trataba de mostrar una vida “normal” ante la comunidad. En 1992, él y su esposa se mudaron a la prestigiosa Escuela Internacional de Jakarta. “Parecía que le caía realmente, pero realmente, bien a todos los niños”, contó Will Julius, un estudiante de 21 años e hijo de un exmaestro de escuelas internacionales entrevistado por AP.

Cuando la familia se trasladó a Venezuela diez años después, la esposa de William Vahey se convirtió en superintendente y él obtuvo un trabajo como profesor en un campus. En ese centro de estudios, le solicitaron que presentara un record policial actualizado. Éste podía ser de su país de origen o de la última nación en la que hubiese residido por más de diez años. El profesor presentó su récord de Indonesia, donde no tenía antecedentes.

Las pistas que no se tuvieron en cuenta  

Las autoridades venezolanas dejaron pasar por alto una señal: dos estudiantes que viajaban bajo la “supervisión” de Vahey quedaron inconscientes en la habitación de su hotel, según revelaron familiares y el personal escolar consultado por la agencia.

Pese a que inició una investigación por este caso, no se pudo determinar su responsabilidad. Al contrario, atribuyeron el hecho a una falla del aire acondicionado de la habitación y una vez más el “querido profesor” salió impune.

Otro sospechoso episodio no fue tenido en cuenta: el superintendente Gregory Hedger se enteró de que Vahey organizaba excursiones privadas -sin autorización- para los alumnos de su escuela. En una ocasión emprendió un viaje de una semana para visitar Costa Rica con más de una veintena de estudiantes.

Luego los Vahey se mudaron a Londres para trabajar en la reconocida escuela, donde estudiaban hijo de diplomáticos,  London’s Southbank International School. Allí fue sometido a un control antecedentes, aunque pudo superarlo sin problemas. En país inglés organizó una aventura de trece días por Nepal, en 2012. Un año después, hubo otra excursión, la última, con alumnos de sexto grado a Panamá.

Chris Woodhead, miembro del comité de gobernadores de Southbank, dijo que durante el tiempo que Vahey trabajó para la escuela solo hubo sólo una queja: uno de los niños se sintió enfermo durante el último viaje antes mencionado y el profesor llevó al estudiante a su habitación para “cuidar de él”.

“Meses después, uno de los profesores escuchó rumores al respecto en un microbús, por lo que procedió a investigar el incidente. Los padres del niño concluyeron que no había nada malo con aquel comportamiento y que no habría necesidad de investigar a mayor profundidad”, detallan.

“Con el gran número de incidentes en los que este hombre abusó sexualmente me sorprende que de alguna manera esto no haya sido descubierto por alguien”, expresó John Magagna, director y fundador de Search Associates, la firma de reclutamiento de escuelas internacionales más grande del mundo. “No sé qué salió mal”, expresó.

El  sentimiento de traición 

Después de que el FBI hiciera público el caso de William Vahey, las escuelas donde fue contratado tuvieron que revisar sus políticas de control de antecedentes.

Sin embargo, el sentimiento de traición que sienten los que alguna vez conocieron a un profesor “ejemplar” se mantiene en el ambiente. “No sabemos quién fue drogado. Por el momento sólo estamos escuchando (sobre los casos)”, dijo el superintendente Gregory Hedger, quien supervisó a Vahey en Venezuela. “(…) Era uno de los profesores más populares, sino el más popular”, lamentó con indignación.

El pasado 14 de Marzo, luego de que el profesor fuese confrontado por la ex directora del Colegio Americano Nicaragüense (ANS) tras recibir una memoria con fotografías lascivas que le pertenecían, el profesor se suicidó en los Estados Unidos.

The Associated Press reveló que viajó a Luverne, Minnesota, donde viven su hermano, su cuñada y su madre. Vahey alquiló una habitación en un hotel donde se apuñaló en el pecho. Dejó una nota en la que se disculpaba con su familia.