En busca del enfermero que abusó de tres niñas en Manizales

En busca del enfermero que abusó de tres niñas en Manizales

21 de noviembre del 2014

Tres niñas dicen haber sido víctimas de un abusador, quien se aprovechó de ellas valiéndose de su condición de enfermero.

Las denuncias en contra de este hombre motivaron la emisión de una orden de captura, y en estos momentos la policía está en su búsqueda.

El juez quinto penal de Manizales, Héctor Alzate, en un juicio que duró tres días, declaró culpable a J. Rojas Agudelo por los delitos de acto sexual abusivo contra menor de 14 años.

El paradero de Rojas Agudelo es incierto. La prensa local indica que el sujeto estaría en el Valle del Cauca ejerciendo su profesión, la misma que utilizó para aprovecharse de sus víctimas.

Este hecho, según el juez Alzate, hace que los delitos imputados tengan una condición de agravante. “Por utilizar su profesión para cometer los abusos, se produce un delito aún mucho más grave”, le indicó Alzate a KienyKe.com.

Las tres niñas abusadas eran pacientes de la única clínica psiquiátrica de Manizales. Tenían 13, 15 y 17 años , para la fecha de la denuncia (junio de 2013). Dos de ellas estaban siendo tratadas por anorexia depresiva, y la tercera por depresión.

De acuerdo a las autoridades, Rojas Agudelo tiene 46 años de edad y es auxiliar de enfermería.

En la clínica donde al parecer se cometieron los hechos, llevaba al rededor de cuatro meses de contrato. Allá realizó las practicas profesionales y, según el juez Alzate, por su buena hoja de vida lo dejaron en la planta de empleados. Corría febrero de 2013.

El hombre, según algunos compañeros de trabajo, era callado y serio. Pero detrás de esta apariencia de buen hombre, al parecer, se escondía un abusador.

Según la denuncia que se instauró contra Rojas por parte de los padres de las niñas, el enfermero aprovechaba momentos específicos para atentar contra ellas, quienes por estar en condición de internas eran personas vulnerables, más aún ante la presencia del profesional que las cuidaba.

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En esta clínica mental de Manizales, la San Juan de Dios,  fue donde el enfermero al parecer abusó de las tres menores de edad.

Una de las menores  indicó que el hombre aprovechaba el tiempo que tenían para hacer y recibir llamadas de sus familiares para sobrepasarse con ellas. Más o menos las 6:30 de la tarde, Rojas las acompañaba a la zona de teléfonos y allí en un rincón, oculto de las cámaras de seguridad, empezaba a manosearla. Aquella acción la repitió con todas.

En aquel espacio, según las menores, el enfermero aprovechó la soledad, la oscuridad y su indefensión para meterles la mano dentro de su ropa interior. Tocó varias veces sus partes íntimas mientras que al oído les decía obscenidades. Luego las llevaba de nuevo a sus habitaciones. Cuentan ellas que con la mirada las intimidaba para que no denunciaran lo ocurrido. Lo consiguió por un lapso de tiempo.

Una de las menores, cansada de sentirse abusada, le contó lo que estaba ocurriendo a la psicóloga de la clínica, quien a su vez puso la queja ante los directivos del centro médico y a los padres de las niñas. Las adolescentes, aún temerosas, confesaron que  también fueron víctimas de Rojas, el presunto violador que fue despedido de inmediato de la clínica.

Las denuncias contra el enfermero se instauraron ante la Fiscalía. Rojas se presentó a las dos primeras audiencias. No aceptó los cargos en su contra. No fue puesto bajo medida de aseguramiento, según el juez Alzate, porque la fiscalía nunca pidió esa medida contra el detenido. También dijo el juez que dicha acción pudo llegar a ser una omisión por parte del ente acusador.

Como no hubo solicitud de encarcelamiento, el juez tuvo que dejar en libertad a Rojas. El hombre no volvió a presentarse ante la justicia y huyó de la ciudad.

La semana pasada, después de ocho mese de investigación y sin su presencia, se llevó a cabo el juicio en contra de Rojas Agudelo. El juez Héctor Alzate declaró que el enfermero es culpable de los dos delitos que se imputaron en su contra. En quince días será la lectura de la condena que deberá afrontar el sujeto tras las rejas. Según el juez Alzate podría purgar unos 16 años de prisión.