El enfermero que mató a más de 800 pacientes

El enfermero que mató a más de 800 pacientes

31 de agosto del 2014

Charles Cullen, conocido como el ‘enfermero asesino’, es considerado el criminal serial con más muertos a sus espaldas sin derramar una sola gota de sangre. Según las investigaciones, con la cuales Cullen fue condenado a 11 cadenas perpetuas consecutivas sin posibilidad de libertad condicional en al menos 390 años, habría matado a unas 40 personas, aunque se cree que sus víctimas fueron más de 800.

Este enfermero cometió los crímenes durante los 16 años en los que trabajó en hospitales de Pennsylvania y New Jersey (1988-2002). Para matar a sus víctimas, según los informes de prensa, les aplicaba inyecciones de dosis elevadas de fármacos que los pacientes no necesitaban, como insulina y digoxina, un medicamento empleado en enfermos con problemas cardíacos.

Durante los interrogatorios, Cullen narró que le quitó la vida a sus pacientes porque eran personas que ya necesitaban morir. El enfermero confesó que mataba para liberar del sufrimiento a los enfermos de los hospitales donde prestó sus servicios. Así mismo indicó que asesinándolos liberaba del sufrimiento a pacientes que eran sometidos a tratamientos médicos que no funcionaban.

Según varios medios de comunicación Cullen cometió su primer asesinato el 11 de Junio de 1988. Ese día mató al juez John W. Yengo, quien ingresó al hospital de St. Barnabas tras sufrir una reacción alérgica a un medicamento para la sangre. Cullen le administró una alta dosis de medicinas intravenosas que lo mató.

Charles Cullen

El ‘enfermero asesino’, a quien también llamaron ‘el ángel de la muerte’, fue condenado a 11 cadenas perpetuas consecutivas sin posibilidad de libertad condicional.

Mientras que el criminal trabajó en St. Barnabas, según su propia confesión, asesinó a once personas, entre ellos un paciente con sida a quien le suministró una mortal dosis de insulina. Cuatro años después, en 1992, las autoridades del hospital comenzaron a investigar adulteraciones en las bolsas de fluido intravenoso y Charles renunció.

Un mes después de haberse retirado del primer hospital, consiguió trabajo en el Warren Hospital en Phillisburg, donde según las investigaciones, asesinó a tres ancianas tras inyectarles, en grandes cantidades, digoxina, un fármaco diagnosticado para personas con problemas de corazón.

En 1993 Cullem fue puesto preso bajo palabra por colarse sin autorización a la casa de una compañera de trabajo con quien mantuvo una corta relación sentimental. La mujer lo demandó por acoso y él, tras alegar problemas de depresión, fue remitido por dos meses a tratamiento psicológico.

A finales del 93 el enfermero consiguió empleo en el Centro Médico Hunterdon, en el Municipio de Raritan, Nueva Jersey, allí al parecer, asesinó a unas nueve personas, a quienes también les administró mortales dosis del fármaco para problemas del corazón.

Desde 1996 hasta 2002 trabajó en varios hospitales. Constantemente renunciaba cuando las investigaciones por muertes extrañas se iniciaban o era retirado del servicio por su mal comportamiento laboral. Varios colegas del enfermero denunciaban sus entradas sospechosas en habitaciones de pacientes que fallecían horas después. Pero las investigaciones superficiales que se realizaban no lo mostraban como sospechoso.

A mediados de 2003 se inició una fuerte investigación por varias muertes presentadas en hospitales, al parecer, por la aplicación de altas dosis de medicamentos, que los pacientes no requerían. La investigación fue avanzando mientras que Charles trabajaba en la unidad de cuidados intensivos del Centro Médico Somerset en Somerville, Nueva Jersey.

Charles Cullen

A Charles Cullen le comprobaron 40 homicidios, pero los investigadores creen que mató a más de 800 pacientes. 

La exhaustiva investigación, la cual demoró casi un año, demostró que Cullen estaba relacionado con varias muertes. A finales de 2013 Charles Cullen fue detenido por su presunta participación en las muertes.

Cuatro meses después de estar tras las rejas el enfermero asesino confesó haber matado a trece pacientes e intentar asesinar a otros dos. Juró ante la corte cooperar con el caso si a cambió no era condenado a la pena de muerte. Meses después confesó otros cinco homicidios.

A finales de 2005 el enfermero fue declarado culpable de haber asesinado a cuarenta pacientes durante sus 16 años de servicio como enfermero en diez hospitales distintos. Según la prensa, investigadores expertos indicaron que aunque a Cullem se le condenó por 40 crímenes, sus homicidios pueden llegar a más de 800.

En marzo de 2006 el Juez William Pratt lo condenó a once cadenas perpetuas sin libertad condicional. Cullem purga su condena en la prisión Estatal de Nueva Jersey, en Trenton.

Cullen nació en 1960 en New Jersey. Hijo de un chofer de bus, Meme Cullen, y de una ama de casa. Es el menor de nueve hermanos. Su padre falleció en una accidente cuando tenía nueve años. Desde muy joven fue inestable psicológicamente. Meses después de la muerte de su padre intentó suicidarse con químicos que sustrajo de su escuela. Según los portales de prensa intentó quitarse la vida en más de nueve oportunidades.

“No sé en realidad por qué lo hacía. Creo que para no verlos sufrir”, fue la respuesta que dio el enfermero asesino a la pregunta de un periodista del programa ’60 Minutes’ del canal CBS.