Habla una de las presuntas víctimas de la diputada Ángela Cano

Habla una de las presuntas víctimas de la diputada Ángela Cano

1 de enero del 2015

Uno de los sueños más importantes de las familias de bajos recursos económicos es tener un techo propio. Una casa fue al parecer la promesa que la diputada Ángela María Cano les hizo a cientos de familias; promesa que no cumplió y por la que hoy está detenida y cobijada con medida de aseguramiento.

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La fiscalía, tras investigaciones que se llevaron a cabo por casi 50 denuncias en su contra, acusó a la diputada Cano y a su yerno, Carlos Andrés Moreno, de estafa agravada, concierto para delinquir, urbanización ilegal y gestión indebida de recursos sociales. Ninguno de los dos aceptaron los cargos.

Pero cómo esta mujer presuntamente se apoderó de gran parte del dinero de incautas familias que pusieron los sueños en sus manos.

Gloria Isabel Franco, una de las mujeres afectadas por las falsas promesas de la política, le contó a KienyKe.com, cómo todo lo que empezó como el mejor de sus proyectos personales y familiares se fue, poco a poco, convirtiendo en su más grande infierno.

Gloria, una humilde y guerrera mujer de 52 años, vio en las palabras de Ángela María Cano una ruta real para obtener una casa propia donde viviría junto a su madre y a su hijo.

En 2006 la exconcejal Ángela María Cano en Itagüí, Antioquia, y tras varias reuniones con mujeres cabezas de hogar, con su encantador uso de la palabra convenció a mas de 160 de estas mujeres de unirse en un proyecto interesante que les daría en un par de años vivienda propia, digna y económica.

Los grupos familiares crearon una junta de vivienda comunitaria que llamaron San Miguel Arcangel. Dicha junta, según Gloria, tuvo que afiliarse a una corporación que les iba a brindar asesorías en materia de solicitud de subsidios y en el manejo de los recursos que se obtuvieran.

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La corporación asesora se llamaba Corvidas y el representante legal de esta empresa era el yerno de la diputada, Carlos Andrés Moreno Roldán. Corvidas no solo asesoraba a los asociados del proyecto San Miguel Arcángel, al parecer tenía asociadas 10 juntas de vivienda comunitaria, muchas de ellas al parecer llevadas allá por Cano.

Aunque la diputada ha dicho en la audiencia en su contra que no tuvo nada que ver con esa corporación, según Gloria, quien fue presidenta de la junta directiva de la Junta San Miguel Arcángel, Cano tenía en Corvidas una oficina propia desde la que atendía todo lo relacionado con los proyectos de vivienda y su actividad política.

Angela Maria Cano, estafa

Ángela María Cano, según las denuncias, es la mujer detrás de todos los movimientos que terminaron con el desfalco a más de 60 humildes familias de Itagüí.

Las 160 familias que conformaron el proyecto aportaron sus ahorros para poder vincularse y tener la seguridad de una casa. “Cada uno aportó entre 13 y 15 millones de pesos”, contó Gloria, quien para poder llegar a ahorrar trabajaba como empleada del servicio en varias casas de familia y cuando tenía tiempo libre se dedicaba a la venta de comidas rápidas junto con su madre.

La junta de vivienda tenía que pagarle mensualmente a Corvidas más de dos millones de pesos por la asesoría que le brindaba al proyecto.

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A una firma constructora, llamada DC Total Compañía de Diseño y Construcción S.A., según Gloria conseguida por Cano, tuvieron que contratarla para que llevara adelante los estudios y diseños arquitectónicos. El representante legal de esta firma es  Gabriel Jaime Velásquez, exesposo de Cano y con quien tiene una hija.

San Gabriel Arcángel le pagó más de 200 millones de pesos a DC Total por los diseños de construcción de las viviendas, de las cuales no se ha puesto, ocho años después de iniciado el proyecto, ni un solo ladrillo.

La junta, según Gloria Franco, con Cano a la cabeza y como coordinadora de todos los movimientos, compró un lote en itagüí, el cual costó 1.500 millones de pesos, lote que, al parecer, hoy está hipotecado por más de 60 millones de pesos.

Los dineros que la junta recogía, según Gloría, tenían que ser depositados en cuentas bancarias que manejaban directamente alguien de la junta y el yerno de la diputada Cano, el señor Carlos Andrés Moreno, hoy preso e investigado por estafa masiva.

Extrañamente se hicieron movimientos, préstamos y transacciones con el dinero de los humildes soñadores. Lo único que las familias afiliadas al proyecto poseen en este momento es la ilusión de tener un lote en donde les iban a ayudar a construir su futuro habitacional.

En contra de Cano hay instauradas 64 denuncias, provenientes no solo del proyecto San Gabriel Arcángel. Según Gloria, también hay otros, como el proyecto Santa Marta, también en Itagüí, que fueron, al parecer, tumbados por Cano y sus cómplices.