Decían ayudar niños, pero los usaban para pedir donaciones

22 de noviembre del 2018

Mujer utilizaría menores para lucrarse.

Decían ayudar niños, pero los usaban para pedir donaciones

La Fiscalía General de la Nación logró la identificación de una fundación que acogía a los hijos de las mujeres explotadas sexualmente en Bogotá, pero en realidad, se dedicaría a sacarles provecho para recibir grandes sumas de dinero y donaciones.

Luego de un año de verificaciones y recopilación de testimonios el ente investigador realizó la captura de Luz Marina Lozano Parra, quien sería la representante legal de la fundación ‘Hijos del Viento’ y la presunta responsable de las múltiples ilegalidades detectadas.

Según el material recaudado por el Grupo Especial de Trata de Personas de la Fiscalía Seccional Bogotá, Lozano era la cabeza de una organización que ubicaba y ofrecía protección a los niños y niñas entre 0 y 8 años de edad, hijos de mujeres explotadas sexualmente en el barrio Santa Fe en Bogotá, que no podían sumir el cuidado que un menor requería.

La mujer llegó a ser considerada en la localidad como un ‘ángel protector’. Sus servicios crecieron y el número de personas que dejaban a sus hijos allí aumentó, al tiempo que la comunidad creía en la labor social y transfería recursos, entregaba mercado y demás tipos de ayudas.

De acuerdo con los primeros resultados, se evidenció que de manera inicial, la mujer habría recurrido a un engaño para convencer a las trabajadoras sexuales y captar a sus hijos menores de edad. Posteriormente, cuando se quedaba a cargo de los niños, al parecer, estaría explotando su imagen vulnerable para fomentar la solidaridad entre sus vecinos y recibir donaciones que serían destinadas para su provecho personal.

En la etapa de investigación se identificó que una mujer venezolana fue, supuestamente, explotada laboralmente por la representante legal de la fundación, quien la sometía a jornadas de trabajo de más de 20 horas diarios y le confiaba el cuidado de hasta 30 niños, a cambio de $11.000 diarios.

Las actividades aberrantes que habría cometido Lozano serían: el dinero que benefactores entregaban a la fundación, al parecer, era utilizado para cubrir necesidades exclusivas; varios de los bienes que fueron donados habrían sido vendidos para obtener dinero en efectivo; mercados que entregaban los vecinos y que tenían como objetivo mejorar la alimentación de los menores, eran utilizados para preparar almuerzos que se vendían en el restaurante; la fundación se habría atribuido funciones legales que le corresponden al Estado y, al parecer, puso en marcha el denominado ‘Plan Padrino’ en el que los menores son entregados a sus hogares sustitutos para que se encarguen del cuidado; Lozano no tenía permisos del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF) para utilizar este programa.

Se evidenció que diez niños de la fundación fueron encargados de manera irregular a extraños durante meses y hasta años, sin ningún tipo de supervisión y/o control. Uno de ellos se encuentra extraviado y se desconoce el paradero.

Esta mujer fue detenida en Tunja, Boyacá. En el procedimiento los investigadores encontraron marihuana y funcionarios del ICBF ubicaron dos menores. El esposo de la procesada, Omar Javier Pacheco Arismendi también fue capturado.

A la mujer, se les imputan los cargos de trata de personas agravada, usurpación de funciones por suplantar la identidad del ICBF en la utilización del ‘Plan Padrino’ y tráfico, fabricación o porte de estupefacientes.

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