En el cadáver de la anciana de 99 años encontraron rastros de semen

En el cadáver de la anciana de 99 años encontraron rastros de semen

8 de junio del 2016

Quince de octubre de 2015. En el hospital de Onzaga, municipio ubicado en el sur del departamento de Santander, se celebraba el día del amor y la amistad.

Antonio Jerez Moncada, de 38 años y conductor de una de las ambulancias del centro médico, se metió al cuarto de una de las inquilinas más queridas del lugar. Una anciana de 99 años. Según la Fiscalía, Jerez Moncada la violó y la mató.

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“Ella vivió durante 40 años en el hospital. La mujer se pensionó luego de trabajar durante varios años allí, y como no tenía familia, le adecuaron una habitación, donde residía”, dijo el director de la Fiscalía de Santander, Jhon William Sotomonte.

El cuerpo sin vida de la anciana fue encontrado al otro día por una enfermera que fue a llevarle el desayuno. Estaba semidesnuda y con muestras de violencia en los brazos.

De acuerdo a Sotomonte, el hombre habría asfixiado a la mujer luego de presuntamente abusar de ella, aprovechando la indefensión de la víctima debido a su condición médica.

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Un juez de Control de Garantías envió a Jerez a la cárcel de San Gil, mientras se soluciona su situación judicial, y de ser hallado culpable del hecho podría pagar una pena superior a los 40 años de prisión.

Igualmente, la Fiscalía investiga si se habrían cometido otros hechos irregulares en el establecimiento médico, por parte del capturado.

De acuerdo con Vanguardia, el principal medio de comunicación de Santander, el informe del Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses el pasado 29 de abril evidenció que “el cadáver presentaba signos de sofocación por oclusión de las vías áreas, es decir, habría sido asfixiada. Además, hallaron rastros de semen en los genitales de la víctima, lesiones en las manos y un trauma contundente en la cabeza”.

Agrega que “el CTI empezó a trabajar en las evidencias halladas en la habitación, especialmente en una chaqueta de hombre que, al parecer, había sido olvidada por el sujeto que cometió el crimen”.