Después de matarla intentó suicidarse frente policías que lo iban a capturar

5 de febrero del 2016

“No se me muera Mayra”, le gritaba el asesino a su víctima.

Después de matarla intentó suicidarse frente policías que lo iban a capturar

Mayra estaba dentro de su apartamento al lado de su pequeño hijo de tres años. Esperaban con algo de miedo y ansiedad que llegara A.B, el esposo y padre, que estaba emborrachándose desde la noche anterior.

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Sobre las 9:00 de la mañana el hombre alcoholizado llegó a su vivienda ubicada en el barrio Galán, en el occidente de Bogotá, un apartamento que habían tomado en arriendo desde hacía unos tres meses.

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Los vecinos narraron que desde que la pareja llegó a este sitio, las peleas entre ellos eran constantes y escandalosas.

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La última pelea que sostuvo la pareja se desató el pasado jueves, minutos después de la llegada de A.B.

Los gritos de Mayra, estudiante de salud ocupacional, y los de su esposo se mezclaban con el llanto del pequeño hijo de los dos que, según informan las autoridades, fue el único testigo de lo que ocurrió al interior de la residencia.

Mayra Barahona Asesinada-01

Mayra tenía 20 años y soñaba con estudiar medicina.

Después de una media hora de gritería un silencio repentino y temeroso se apoderó del entorno.

Tras unos segundos la única voz que volvió a tomar fuerza fue la del hombre ebrio, que decía: “No se me muera Mayra”, oración que vociferó varias veces.

Un testigo, que vive en la misma casa donde ocurrieron los hechos, dijo haber visto al hombre acuchillar a Mayra en repetidas oportunidades, fue él quien llamó a la policía.

Antes de que llegaran las autoridades, el agresor, en medio de su locura, salió de la casa armado con el cuchillo, dejando a Mayra botada en un sofá y con 21 heridas de arma blanca.

Varios vecinos aprovecharon la huida de A.B para sacar  a Mayra de la casa y trasladarla al Cami Galán, a donde sin signo vitales.

Mientras que Mayra moría, su verdugo caminaba a medio vestir por las calles de barrio y con un cuchillo entre sus manos.

La policía le seguía los pasos a pocos metros de distancia pidiéndole que se entregara, pero él amenazaba con matarse si intentaban capturarlo.

Al lugar llegaron varias patrullas de policía, pero ningún uniformado, para evitar que el hombre se hiriera, se lanzó a atraparlo.

En un instante el sujeto levantó el cuchillo e intentó hundirlo en varias partes en su propio cuerpo, se hizo algunas cortadas y heridas antes de que un policía disparara su arma de dotación en una de sus piernas para detenerlo. Fue capturado y trasladado al mismo Cami, a donde minutos antes la mujer con la que había compartido seis años de relación y un hijo, había llegado muerta.

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