Sangrienta pasión

Sangrienta pasión

1 de marzo del 2017

Cuando los golpes a la puerta retumbaron en la casa, a las cuatro de la madrugada, la muerte, en forma de tragedia, se hizo presente.

Quien tocó el portón blanco no era el joven que las mujeres que despertaron sobresaltadas esperaban ver. Afuera, un adolescente, que en la oscuridad alumbraba de palidez, aguardaba con el rostro invadido de pánico, la cabeza gacha y una mirada entre perdida y escondida.

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“Mataron a ‘Ojos’”, alcanzó a decir el joven que despedía cierto aroma a alcohol, antes de que los gritos descontrolados de dolor invadieran el hogar Hernández Peña, en el que Sebastián Peña, de 19 años, vivió con sus tías y su abuela. Tres horas antes, él estaba vivo.

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El reporte policial dice que Sebastián Peña murió pocos minutos antes de la una de la madrugada del pasado sábado. El mismo reporte indica que murió por una profunda herida precordial causada con arma blanca, una navaja, que según el testigo presencial de los hechos, fue hundida en el corazón de Sebastián, por un joven que vestía orgulloso una camiseta del equipo Millonarios. Sebastián, a quien le decían ‘Ojos’, por el intenso verde esmeralda de sus iris, portaba, también con orgullo, una camiseta de Santa Fe.

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La pelea entre los barristas no fue justa ni en armas ni en número. Sebastián estaba acompañado de dos amigos: uno menor de edad que pudo escapar de las navajas que le seguían los pasos y otro, de 24 años, que está recluido en el Hospital de Kennedy por una herida en el tórax. Los tres vestían camisetas del equipo rojo y blanco.

Los hinchas de Millonarios eran más de 15, y muchos de ellos estaban armados con cuchillos y navajas, dijo el menor que logró huir sano y salvo, y quien fue la persona que tuvo la difícil tarea de dar la noticia en casa de Sebastián.

homicidio barrista

Cuentan que los tres hinchas santafereños estaban bajo el puente peatonal de la Avenida Boyacá con Av. Primero de Mayo. Habían bebido licor y en medio de su embriaguez esperaban un transporte público que los llevara hacia Melgar (Tolima), un pueblo turístico, a dos horas de Bogotá, muy visitado para pasar fines de semana, por su rumba y ambiente.

Frente a ellos se detuvo un bus del que se bajaron varios jóvenes, hombres y mujeres, que vestían camisetas de Millonarios. Eran más de 10. Eran unos 15. Eran muchos, recuerda el menor de edad ileso.

“Se bajaron del bus de una vez con los cuchillos en la mano a matarnos”, le dijo a Kienyke.com el otro hincha de Santa Fe que terminó herido. Los hinchas azules.

Cuando el brillo de las navajas se reflejaron, los tres jóvenes que vestían de rojo y blanco hicieron lo único sensato que podían hacer: correr. El menor logró huir, pero Sebastián y otro de sus amigos no tuvieron la misma suerte. Sebastián, quien había dejado hace poco tiempo las botas de soldado lancero, cayó al suelo y ahí un par de hinchas del 14 veces campeón, que al parecer también estaban borrachos, hundieron una navaja en el corazón del joven de 19 años, quien desde hace solo tres meses pertenecía a una barra de Santa Fe.

Los seguidores azules emprendieron la huida mientras que policías del sector, que llegaron muy rápido al lugar de los hechos, levantaron a los dos heridos que fueron trasladados al Hospital Kennedy.

Sebastián botaba mucha sangre e iba grave, mucho más que su amigo y al llegar al área de urgencias, para reanimación médica, ya no tenía signos vitales. Los doctores intentaron sin resultado hacerlo volver a la vida. Hora de muerte: 00:58.

Hay tres indiciados que lograron ser identificados en videos de cámaras de seguridad, con los que la policía llegó esa misma noche a ellos. No fueron capturados porque no hubo flagrancia, no fueron atrapados con armas, pero el CTI ya tiene sus identidades y serán sumados a la investigación por homicidio e intento de homicidio.