¿Acoso sexual de policías en medio de un retén?

¿Acoso sexual de policías en medio de un retén?

13 de marzo del 2017

Por el presunto acoso contra Juana Ximena Cáceres, de 24 años, en un retén en la vía Guaymaral-Chía (Cundinamarca), la Inspección General de la Policía Nacional abriría investigación disciplinaria interna a seis policías.

Esto se conoce luego de que la joven denunciara la situación a través de redes sociales. Según dijo, fue detenida en carretera y pese a tener todos sus documentos en orden, el grupo de uniformados no la dejó ir hasta que accedió a darles su número telefónico. En diálogo con Kienyke.com anunció que interpondrá una tutela.

Relato de Juana, la mujer que denuncia acoso de policías

“La verdad nunca en la vida me había pasado algo tan horrible como lo de hoy, me sentí vulnerable, me sentí débil, me sentí irrespetada, me siento violada verbalmente, no se cómo poder explicar lo que siento en este momento, tengo mucha rabia de ver cómo pueden pasar este tipo de cosas y cómo yo dejé que la autoridad pasara sobre mi dignidad no como mujer, sino como ser humano”.

De esta manera, Juana quiso compartir con sus familiares y amigos el incómodo episodio que vivió el pasado 8 de marzo, cuando precisamente se conmemoraba el Día Internacional de la Mujer en Colombia.

“Tengo mucha rabia de ver cómo pueden pasar este tipo de cosas”

La presunta víctima dice que fue interceptada por los uniformados, hecho que en primera instancia fue habitual. Pero luego, afirma que fue amenazada y presionada. Incluso, los hombres de verde oliva le pidieron que se bajara de su vehículo “para una requisa”.

“Los policías que eran al principio dos, me paran, me dicen que les dé mis documentos, abro la guantera del carro donde se encontraban los papeles, pero también estaba la correa de balas de mi amigo, no tiene pólvora es decir los cartuchos no sirven es una simple correa, pero ellos me preguntan que qué son esas balas. Les digo es una correa, que no tiene pólvora, no tiene balas, solo cartuchos y es un accesorio, entonces los policías me dicen que me van más o menos a judicializar por porte ilegal de armamento, les digo que no es posible que es una simple correa entonces llegan otros cuatro policías (yo estaba sola) y por la hora no hay muchos carros, estos empiezan a hacerme preguntas personales como, qué me gusta hacer en las noches, dónde vivo, qué hago en mis tiempos libres, si me gusta el licor o las drogas”. 

En ese momento empezó el drama para Juana. De acuerdo con su versión, los uniformados la invitaron a salir y no quisieron devolverle el accesorio de su amigo y sus papeles hasta que ella le dio su número a uno de ellos. Esa fue la única manera que encontró para poder seguir su camino.

“Tenia mucho miedo y mi única respuesta fue reírme con nervios, me sentí tan pequeña tan vulnerable, les dije que se llevaran la correa pero que me dieran mis papeles para poderme ir, y seguían chisteándose entre ellos y me dicen que me tengo que dejar requisar para poderme ir (…) Luego uno de ellos me dice yo le doy su correa y sus papeles si sale conmigo (…) le di mi numero y me dice ‘no me vaya a dar número falso, porque voy a verificar’, le pongo mi numero y me timbra para estar seguro, yo la verdad solo me quería ir lejos de ahí…Luego me da mis cosas y me dice que si tengo WhatsApp para escribirme a lo que yo respondo con risa nerviosa. En ese momento arranque en mi carro y me fui”.

Aunque la presunta víctima denunció el hecho ante la Fiscalía, dice que no aceptaron su caso porque no hubo delito en el accionar de la Policía. Luego de difundir el episodio a través de redes sociales, se conoció la indagación contra los policías. La Inspección de la Policía Nacional deberá establecer si existen o no méritos para abrir un proceso disciplinario e incluso si los señalados podrían ser retirados de la institución.

“Me sentí tan pequeña tan vulnerable”, Juana Cáceres

El llamado de Juana Ximena Cáceres es a que tanto hombres como mujeres denuncien estos tipo de episodios.

“Chicas y chicos esto no puede seguir pasando. La autoridad aprovechándose de sus ciudadanos. Me sentí irrespetada, me sentí en peligro, demasiado débil lo repito. No más no mas acosos, no mas inseguridad en esta ciudad. Esto pudo ser peor, con lagrimas de rabia les digo a todos que esta sociedad tiene que cambiar, no podemos seguir así. Todos merecemos un trato digno seamos mujer o hombre”, añade.