Él fue la víctima de los fleteros que hoy busca la policía

20 de septiembre del 2016

Tenía 26 años y era aficionado a la velocidad de los autos.

Él fue la víctima de los fleteros que hoy busca la policía

Se llamaba Jeison Efraín Méndez Hernandez. Tenía 26 años. Era aficionado a los carros y a la velocidad. Vivía de comercializar vehículos, fue precisamente esa su última actividad antes de recibir el disparo que le quitó la vida.

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Ese día, según lo han dicho algunos familiares y conocidos, había vendido un carro y el dinero de esa comercialización la tenía en un maletín que había puesto en silla trasera de su automóvil.

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Minutos después de cerrada la transacción, cuando se detuvo frente a un edificio en el barrio Villa Alsacia, en la localidad de Kennedy, al sur de Bogotá, una moto negra Suzuki GS 500 dejó al parrillero a metros de su carro, un Spark GT.

El hombre, que portaba una gorra y un tapabocas, sospechosamente se dirigió a la puerta trasera del carro de Jeison, la abrió y sacó de allí el maletín con el dinero.

La reacción de Jeison, que aún estaba sentado en el puesto del conductor, fue bajarse e intentar detener al ladrón e impedir que se llevara su dinero. En ese momento sonó un disparo. El delincuente tenía un revólver plateado calibre 38 corto. La bala que salió de esa arma se alojó en el abdomen del joven comerciante.

El bandido se subió a la moto que lo esperaba a escasos metros del lugar del que Jeison cayó herido de muerte; la motocicleta huyó a toda velocidad mientras el sicario, con el revólver apuntando aún hacia el joven, observaba lo que acababa de hacer.

Varios ciudadanos ayudaron a trasladar a Jeison hasta la clínica del Occidente, en la que murió minutos después de haber ingresado.

Jeison integraba un club de fanáticos Firros de Colombia, un grupo de aficionados a los carros, en donde hacían carreras legales en el autódromo en Tocancipá.

Según sus amigos y familiares, era un experto en mecánica y repuestos. También era amante y buen rumbero del reguetón y la electrónica. A su corta edad era gerente comercial en la empresa Carrocerías Alficar.

La policía busca a los dos ladrones y asesinos que acabaron con la vida del joven comerciante. El crimen fue registrado en varias cámaras de celular y de seguridad.

Vivía en la localidad de Bosa, con su madre y su hermana, y dicen, todos al unísono, que era uno de los amigos más alegre y bondadoso, que soñaba día y noche con el ruido de un motor.

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