‘Mi sangre’, el capo que acusa a la DEA de traición

‘Mi sangre’, el capo que acusa a la DEA de traición

8 de febrero del 2018

Comenzó en Miami el juicio contra Henry de Jesús López, conocido como ‘Mi sangre’, por conspiración para ingresar y distribuir cocaína a los Estados Unidos. En primera instancia, sería condenado a cadena perpetua, pero su defensa está luchando por demostrar que los agentes federales del país lo traicionaron.

‘Mi sangre’, quien según el fiscal que lleva el caso introdujo toneladas de cocaína a norteamérica durante 2006 y 2012, lucha por frenar su condena bajo el argumento de que en 2010 comenzó a colaborar con la justicia estadounidense. Sin embargo, de acuerdo con el fiscal, su cooperación solo duró cuatro meses y el criminal siguió con su accionar delictivo aportándole poco a los agentes federales.

Comparado en la corte con narcotraficantes como Pablo Escobar y el Chapo Guzmán, ‘Mi sangre’ tuvo una vida de delincuencia agitada. Según el ente acusador, López comenzó a enviar droga a Estados Unidos cuando estuvo en un grupo paramilitar y, posteriormente, participó en una banda criminal que se hizo millonaria gracias a la venta de los estupefacientes y a las extorsiones que hacía a su competencia (otros vendedores de estupefacientes) en el norte de Colombia.

“Gobierno lo apuñaló por la espalda”: Abogado de ‘Mi sangre’

Arturo Hernández, defensor de ‘Mi sangre’, aseguró que los hechos por los que es juzgado el narcotraficante se dieron de una manera diferente a la expuesta por el ente acusador.

En primera instancia, informó que López expuso su vida para ayudar a Estados Unidos a combatir su problema de narcóticos y que el fiscal no lo está teniendo en consideración para solicitar la condena que, en primera instancia, sería de cadena perpetua.

Hernández manifestó que lo que pasó entre los agentes federales y su cliente fue una traición, pues las autoridades habrían destruido evidencias electrónicas que confirmaban la cooperación de ‘Mi sangre’ con el Estado, para combatir carteles colombianos dedicados a la venta de cocaína, además de brindar información de Joaquín “El Chapo” Guzmán y de miembros de Al Qaeda que harían parte de una red en Suramérica.

Entre sus argumentos, expuso que los agentes se deshicieron de cinco celulares con los que se comunicaban con López, además de eliminar los mensajes que intercambiaban por correo electrónico. Desde 2009, ‘Mi sangre’ supuestamente enviaba información de inteligencia lograda tras infiltrarse en los grupos delictivos.

El acusado aún conserva un teléfono con el que se comunicaba con los agentes y aún tiene mensajes que compartía con ellos, en los que dicen cosas como “buen trabajo, sigan haciéndolo”.

Ante estas pruebas, los fiscales reconocieron que algunos agentes se comunicaron con López por mensajes, pero que toda la correspondencia se perdió cuando la inteligencia decidió cambiar los móviles por otros más avanzados.

Ahora queda esperar a que el jurado tome determinaciones sobre el caso de ‘Mi sangre’ que, según su defensa, pasó de narcotraficante a colaborador del Estado americano, aunque no quiere reconocérselo.