¡Manos arriba! Este es un asalto perpetrado por una anciana

¡Manos arriba! Este es un asalto perpetrado por una anciana

15 de Abril del 2014

La mexicana Belén Hernández Basilio, de 67 años, entró a la tienda Professional Cycling, especializada en la venta de bicicletas en el Distrito Federal mexicano, pero no a comprar un regalo para su nieto. La mujer estaba dispuesta a robar el dinero de la caja registradora.

Primero exigió el producido  de la venta del día y luego pasó a las amenazas. Cuando los empleados le dijeron que en la caja sólo había 304 pesos mexicanos, alrededor de 23 dólares, sacó un arma plateada de su bolso y les apuntó.

El dueño de la tienda, ubicada en el centro comercial Galerías Insurgentes, y una empleada quedaron inmóviles al ver la reacción de la mujer, quien portaba una peluca roja que ocultaba su cabello canoso. De repente, un segundo empleado se abalanzó sobre la mujer, de estatura mediana y contextura delgada,  y forcejearon por unos segundos, lo que provocó la caída de Hernández.

En medio del forcejeo la anciana, vestida con un  sastre blanco, blusa roja y guantes oscuros, accionó el arma y  por fortuna no hirió a nadie. El disparo provocó que una empleada gritara y en la plaza comercial se generalizara temor.

Valeriano Rivera, policía asignado a la seguridad del centro comercial, realizaba una ronda por los pasillos cuando escuchó el grito y de pronto otra mujer hacía señas con la mano para que acudiera en su auxilio. Ella le reveló que dentro de la tienda había una persona armada.

Anciana ladrona, Belén Hernández

El área acordonada después del fallido intento de robo. 

“Yo veo que la señora trae el arma en la mano, la sujeto para que el empleado se parara, en ese momento se para el muchacho y me ayuda a pisarle la mano y logramos desarmarla”, relató Valeriano Rivera a Excélsior de México.

El relato coincide con las versiones oficiales de la Secretaría de Seguridad Pública del Distrito Federal (SSPDF), que confirmaron que en un descuido de Hernández Basilio el encargado de la tienda forcejeó con la agresora y al caer en el piso se disparó el arma, sin herir a nadie.

“Sin embargo, ante el estruendo del cartucho se origina el temor de los transeúntes que en ese momento visitaban Plaza Galerías, a un costado del negocio de deportes. La mujer al caer el piso se hizo una herida de dos centímetros en la cabeza”, detalló el parte policial.

Vencida, Belén Hernández pidió la ayuda del policía. Él aplicó los protocolos y le dijo que estaba en calidad de detenida y se respetarían sus derechos, en ese momento comenzó a escurrirle de la cabeza un hilo de sangre que se volvió abundante al caerse la peluca que llevaba. No fue el disparo, sino un golpe lo que le provocó una herida en la cabeza.

“Estaba alterada, cuando ve la presencia de más policías se tranquiliza. No vi cuando se golpeó, simplemente vi cuando caen los dos. Nos percatamos que hay sangrado y comprobamos que la señora trae una peluca y el sangrado ya se había expandido en el suelo y por radio solicito la atención médica”, dijo el agente.

Luego llegaron policías preventivos adscritos a la Unidad de Protección Ciudadana (UPC) Del Valle y más tarde rescatistas de la Cruz Roja a bordo de la unidad 029, quienes la atendieron en el lugar.

“Trabajé seis años en ese lugar”

Por la noche, en sus primeras declaraciones ante el agente del Ministerio Público de la Coordinación Benito Juárez 1, Hernández Basilio dijo que había trabajado en esa tienda de bicicletas hacía seis años.

Fue liquidada, pero al parecer no quedó conforme con su indemnización y  llegó dispuesta a cobrarse lo que ella consideraba justo. Además se justificó al decir que su exjefe la trataba mal.

Durante el asalto su vestimenta y calzado demostraban una condición económica solvente. La mujer dijo vivir sobre la avenida Tláhuac, en un sector de clase media alta, sin dar un número específico.

Belén estuvo declarando hasta después de las nueve de la noche del pasado lunes  con una venda en torno a la cabeza, la cual dejaba ver una cabellera corta, y su traje sastre estropeado por la sangre que le había escurrido.

Ante los agentes, Belén Hernández dijo que no actuó sola y que dos hombres que supuestamente la esperaban afuera de la plaza comercial, la habían obligado a cometer el robo.

Después fue trasladada  a una celda donde esperará a que se defina su situación jurídica.

El arma

La pistola que utilizó la anciana es de uso exclusivo del Ejército y por usarla también deberá responder por porte ilegal de armas. la pistola decomisada corresponde a una automática que se fabricó entre 1997 y 2005. En 2006 fue el último modelo que de ella se hizo.