La historia del periodista que murió por una sombrilla envenenada

25 de septiembre del 2016

El crimen fue catalogado como perfecto.

La historia del periodista que murió por una sombrilla envenenada

Este mes era el aniversario de Georgi Markov, un periodista de la BBC cuyo crimen ha sido catalogado como perfecto pues fue silencioso y nunca se encontró al culpable.

El 7 de septiembre de 1978, Markov estaba esperando un autobús en el centro de Londres, de un momento para otro sintió un pinchazo en la parte de atrás de su muslo derecho. Cuando se giró observo como un hombre se alejaba rápidamente de él con un paraguas en la mano y tomó un taxi.

Lea también: Atentado contra testigo clave del caso grafitero, ¿por falta de seguridad?

El periodista no le dio mayor importancia al asunto y cuatro días después había muerto. Aunque no se ha comprobado quien fue, se sospecha que el crimen fue ordenado por el gobierno comunista de Bulgaria, lugar del que había desertado años antes.

“Era uno de los escritores más importantes del país, parte de un pequeño círculo, sabía cosas sobre cierta gente en Bulgaria que muy pocos otros sabían y estaba tratando de exponer la corrupción y cosas así”, le informó tiempo después a la BBC su esposa, Annabel Dilke.

La noche en que fue pinchado con la punta del paraguas, Georgi se encontraba en perfectas condiciones, el problema comenzó el día siguiente, cuando comenzaron las molestias.

“Creo que no quería asustarme. Pero me mostró la marca dejada por el paraguas y era como el pinchazo de una (aguja) hipodérmica”, dijo a la BBC.

Con fiebre y el pulso acelerado, el periodista de 49 años acudió al hospital St James, donde fue atendido por el Dr. Bernard Riley

 Aquejado de fiebre y con el pulso acelerado, el periodista búlgaro, de 49 años, acudió al hospital St James, donde fue atendido por el Dr. Bernard Riley. Según el medico, el paciente le repitió en varias ocasiones que tres meses atrás había sido advertido que estaba en la mira de los servicios secretos. “Nunca se me va a olvidar. Me dijo: ‘Me envenenó la KGB y no hay nada que usted pueda hacer'”, contó el médico.

El medico que inicialmente pensó que Markov deliraba decidió actuar rápidamente y examinarlo. Descubrió una pequeña picadura en la parte trasera del muslo que parecía la de una abeja.

Además: Ató a su madre a una silla por días hasta que murió

Sin explicaciones a lo que pasaba en el cuerpo del periodista, el medico se dirigió a su casa. “Llegué a casa y mi esposa me dijo: ‘tienes que leer más a Agatha Christie’, pues justo acababa de terminar un libro en el que empleaban recino”.

Lamentablemente Georgi Markov y fue después cuando la intuición del medico fue confirmada por los forenses. Encontraron un pequeño objeto metálico en su muslo derecho.

“Era una esfera de unos 2 milímetros de diámetro con dos agujeritos que podían haber contenido algo”, describe y añade que “casi inmediatamente los patólogos concluyeron que había ricino”.La sustancia, que se extrae de las semillas de la planta del mismo nombre, es una de las más tóxicas conocidas por el hombre.

Ver comentarios
KONTINÚA LEYENDO